Skip to main content

Full text of "Poesias De Jose Marmol"

See other formats





Digitized by v^ooQle 


Digitized by v^ooQle 



*>®®á ' *4**0*:. 

, » 

t . 


TOMO PRIMERO. 




Digitized by v^.ooQle 


Digitized by 


Google 


POESIAS 


DE 



SEGUNDA EDICION. 



BUENOS AIRES. 


Imprenta Americana, Sta. Clara núra. 62. 


1854. 







rT U' 


Digitized by 


Goos 



Digitized by Gock c 



PQ 7797 
Mwñn 
I ^ 5 ^ 



OS jeneraciones, puede decir- 
se, han surcado el mar de la 
revolución aijentina ; y como 
si ambas hubiesen querido fi- 
jar hondamente su destino en 
la memoria de los tiempos, cada una de ellas ha 
tenido su coro de poetas, que ha historiado su épo- 
ca y sus hombres con la pluma de la verdad y el 
sentimiento, abrillantada por la imaginación. 

Enéijica, espléndida, orgullosa como los triunfos 
militares, como las glorias patrias que cantaba, la 
Musa de la Independencia es la historia rimada de 
su tiempo. 




II 


Triste, pensado», melancólica como la suerte 
de la patria al son de cuyas cadenas se inspiraba, 
la Musa de la Libertad, proscrita y desgraciada 
como ella, ha puesto también sobre las sienes de la 
patria la corona de su época salpicada de lágrimas 
y sangre. 

Las poesías de que hoi hacemos una edición 
completa pertenecen al reino de esa última; per- 
tenecen á esos suspiros del corazón enviados desde 
el estranjero hasta las playas aijentinas en el ála 
del céfiro, ó en el rayo tierno y melancólico de la 
luna; á esas armonías del sentimiento con que 
nuestros poetas revelaban la desgracia de la patria, 
y esperanzaban en el porvenir durante la larga 
noohe de la esclavitud. 

Peregrinos siempre, hoi en unas playas, mañana 
en otras ; pobres; desesperanzados hoi ; mañana 
chispeantes de contentamiento y de esperanzas; 
sujetos siempre á lo que el destino frío como un 
cálculo queria hacer de su suerte, los poetas y los 
escritores emigrados so han podido, ni posible fue- 
ra, traer á su patria obras completas y perfectas. 
Trabajando con los estímulos del corazón, hijos de 
una época tormentosa de suyo, y sujetos á una 



Digitized by v^ooQle 



fortuna personal incierta, no han traído y depues- 
to á los pies de su amante común sino un puñado 
de flores de todos climas y de todos tiempos, plan- 
tadas por la esperanza, combatidas por el martirio, 
y recojidas por la fé y el amor. 

Todos, pues, han cumplido con su misión. 

Huérfanas y descoloridas ; sin mas unidad que 
el sentimiento, ahí van las mias. Flores silvestres 
para todos, yo las amo mucho sin embargo porque 
cada una me recuerda lágrimas 6 esperanzas que 
cayeron ta mi corazón, en aquellos tiempos en que 
la vida era una lucha perpétua entre el presente y 
el porvenir, y de cuyo choque brotaba esa luz es- 
plendente de poesía y de grandeza que hoi nos 
falta. 

De esos tiempos de ayer no mas, y que hoi pa- 
recen tan lejanos, tan pasados para el corazón del 
poeta! 

El poeta se ajita hoi dentro de sí mismo ; se 
busca, se interroga y no se encuentra. Sacerdote 
de una sublime relijion, está de rodillas en el tem- 
plo con la mano sobre el corazón ; pero el fuego 
sagrado se ha estinguido en la pira, y el ídolo ha 
desaparecido del altar! 


IV 


Los poetas arjentinos han hallado su país; pero 
buscan su patria, y no la encuentran. 

La Musa que les inspiraba jiró siempre sus ojos 
por un horizonte donde el jenio de la desgracia 
ponia sin embargo el sello de la sublimidad en 
todo ; y acostumbrada á la grandeza, aun en el in- 
fortunio, hoi baja sus ojos y se desmaya en pre- 
sencia de la vulgaridad y el desencanto. Sobre 
las ruinas del despotismo ella pensó ver elevarse 
el trono de la patria con la aureola de su libertad 
y de sus glorias, y en los rayos de lumbre de su 
frente beber la inspiración de una nueva grande- 
za, de una nueva época digna de suceder á la épo- 
ca pasada tan dramática y tan imponente. Pero 
el polvo del torreón caído se ha levantado en re- 
molino, y no vemos ni el trono de la patria ni el 
templo de la libertad, ni adonde vuela el jenio de 
nuestro porvenir, ni donde nace el sol de nuestras 
viejas glorias, ni adonde ha de ponerse el sol enca- 
potado y cobrizo que hoi miramos. 

Situación indecisa, de transición, en que la vul- 
garidad se enseñorea, porque ella sola puede re- 
presentarla candorosamente; la Musa aijentina 
sin hallar una desgracia ni una gloria que esté á 


Digitized by v^.ooQle 



la altura de sus inspiraciones, se ha velado, y un 
eco solo de su lira no se ha oido, para saludar 
una libertad incompleta, y un triunfo mas incom- 
pleto aun. 

A lo menos, pues, que cada uno de nuestros 
poetas recoja hoi las hojas secas de las que fueron 
ayer flores de esperanzas y de vida. 


José Mármol. 


Octubre de 1854. 



Digitized by v^ooQle 






Digitized by v^.ooQle 


armonía primera. 


AL 25 DE HAYO DE 1841. 


C£2£^22 7 ) 




Digitized by 


AS g€> 


En 1841. (*) 


Where Ghimborazo, over air, carlh Wavé 
Glares bis Titán eye andsees no alave. 

Byron. 

(En la rejion donde el Chimborazo, levan-* 
tándose sobre el aire, la tierra y las olas, 
abre sus ojos de Titán y no vé un esclavo*) 


I. 



^ADA jeneracion tin dia tiene 

Que la deja en los siglos señalada, 

Y con ella también un hombre viene 
Que la deja su frente coronada. 


(*) Estos versos Son de los primeros que escribió su autor ; 
con ellos concurrió «a 1841 4 na óertámen poético. 


armonías; 


Mis padres en un Mayo levantaron 
Un monumento eterno á sus anales, 

Y los lábios de un hombre revelaron 
Sus hechos y sus lauros inmortales. 

El' sol se muestra,, y el cañón retumba ; 

Es el sol de aquel dia el sol de Mayo ; 

Si es preciso cantar su primer rayo 
Levántese Varela de la tumba. 

Caliéntese de nuevo el cráneo altivo 
Do su espíritu a Mayo iluminaba; 

Donde inmenso cual es, allí cautivo 
Le estudiaba, veía, y le cantaba. 

Ya su espíritu armónico suspira 

Sobre el sol de ese dia sacrosanto 

Si alguno intenta preludiar su Lira 
Mire ese sol y púlsela con llanto. 


Mire ese sol que aparece 
Y al ánima- nuestra ofrece 
Letrero que resplandece 
Diciéndonos divinal: 

“Hable el alma y calle el labio, 
“Que el hablarme es un agravia 
“Con acento mundanal 


r . 


Digttized by 


Google— 



ARMONIAS. 


“Soi el astro que previno 
“Se mudase repentino, 
“Forma, espíritu y destino 
■“De la vieja humanidad ; 
“Y que -el futuro ante élla 
“Reflejase cual estrella 
“De sublime claridad. 


“Soi el astro que ha sentido, 
“Como un mortal un tronido, 
“El jigantezco estallido 
“De dos mundos al romper 
“Tan comprimidas cadenas, 
“Que, como en cuerpo las venas, 
“Tres siglos las vieron ser. 


'■Soi el astro cuya llama 
“Dió la luz al grande drama, 
“De quien el fin y la trama 
“Se improvisaba al rodar 
“Tronos y reyes al suelo, 
•“Mientras se alzaban al cielo ' 
“.Los pueblos en libertad. 


Ift 


ARMO MA& 


“Y ante ¿tallos las naciones 
“De viejos nobles blasones, 
“Inclinaron sos pendones 
“Repitiéndoles ^Loor! 

“Y con iras mal veladas 
“Se sintieron, obligadas 
“A brindar por su valor. 


“He mirado, en fin, del seno 
“Que brotaba* siempre Heno, 
“Agrias raíces de veneno 
“De una madre sin amor, 
“Separarse el jóven puro, 
“Condenado al yugo duro 
“De bendecir su rigor. 


“Y esa madre futa la España, 
“Terca, ciega y siempre estraSa 
“A los frutos que su entraña 
“Con su sangre alimentó. 

“Y ese joven es el mundo, 
“Que en un dia sin segundo 
“El Jénio le presentó. 



Digitized by 


Google 


Astjfiosrus. 


II 


“No hai un pueblo, ni hai humano, 
“De los que, en eterno arcano, 
“Brota súbita la mano 
“De Dios en la inmensidad, 

“Que no tengan su destino 
“Su existencia y su camino 
“Distinto en la humanidad. 


“Y si vi con inclemencia 
“De la España la insistencia 
“Desoír esa sentencia 
“De la eterna Majestad; 
“También víla prosternarse 
“Cuando el cáliz vi quebrarse 
“De la infinita bondad,” 


“Eso escribo en los Cielos con mi lumbre 
“Cuando á Mayo recuerdo en el oriente; 
“Si queréis coronar mi ecselsa frente 
“Pedid al cielo que la vuestra alumbre. 


“Mayo es obra justísima del cielo 
“Cansado al fin de la injusticia humana, 
“Y á inspiración de idea soberana 
“Los hombres la activaron en el suelo. 



ai 


12 


ARMONIAS. 


“Los hombres y las glorias arjentinas 
“Que desde el Plata al Chimborazo he visto, 
“No son mas que las joyas brillantinas 
“Del rozagante traje que revisto. 


“De Mayo son sobre sus sienes bellas 

“Lo que son en el Cielo las estrellas 

“Sus glorias alabad, y en sacra pompa 
“Que vuelen, sí, por la sonora trompa ” 


II. 


¡Oh, sí, que la Lira con cuerdas de bronce 
Se siente altanera si á Mayo nombro : 

Si nombra arrogante la gloria que entonce 
Con solo tres lustros mi patria alcanzó! 


Un grito fuó solo de Mayo el portento; 
Un grito, y mi patria cual Etna que abrasa, 
Se alzó de sus bases, y roto el cimiento 
Lanzóse cual raudo torrente que arrasa. 



Digitized by v^ooQle 



ARMONIAS. 


13 


Y, eterna en un dia, remonta guerrera 
Del Andes helado la sien de jigante, 

Y en él reclinada, con mano, al tañera 
Le arroja á la España su nítido guante. 


Mal plugo, España, á tu estrella 
Aceptar el desafío; 

Mas valiera que en desvío 
La seña dejaras, sí; 

Pues estaba escrito en ella 
Con lemas enrojecidos, 

Que fueran los oprimidos 
Los vencedores de tí. 

Pero terca, y orgullosa 
Con tus godos y tus moros, 

Tu ambición y tus decoros 
Te hicieron la sangre arder; 

Y al momento, poderosa, 

Y mi patria jigantea, 

Sable en mano á la pelea 
Se arrojaron con placer. 


Y el ánjel de la muerte en negro carro 
Su rápida carrera reteniendo, 

Estuvo con placer el duelo viendo 
Sobre el inmenso mundo de Pizarro. 


Digitized by 


Google 



14 


ARMONIAS. 


Sobre Salta comenzaron 

Y en loa suelos tucumanos, 
Los aceros en las manos 

A blandirse con furor. 

Y allí fué donde empezaron 
Nuestros suelos á lavarse 
¡Pobre España! al derramarse 
De tus venas el humor. 


Mas cual tigre enfurecida 
Que mas brama, y mas valiente, 
Cuando agudo dardo siente 
Que en su pecho se clavó; 

Con la noble y honda herida 
Que te abrió la patria mia, 

Con mas saña y mas porfía 
Frente á frente te dejó. 


Y luchando brazo á brazo, 
Ya señora, ya vencida, 

Ya sin fuerzas y sin vida, 
Ya con fuerza colosal; 

Hasta el pié del Chimborazo 
Fuiste atónita rodando, 
Palmo á palmo guerreando 
Con tu indómita rival. 



Digitized by 


Goc e 



ARMONIAS. 


15 


Y el ánjel de la muerte en negro carro 
Su rápida carrera reteniendo; 

Estuvo con placer el duelo viendo 
Sobre el inmenso munda de Pizarro. 


Y no bien de los guerreros 
Se oye horrísona la lucha. 
Cuando Chile que la escucha 
Arde en bélica inquietud; 

Y á do estaban loa aceros 
Que templara el sol de Mayó, 
Vuela súbita cual rayo 
A romper su esclavitud. 


Y la rompe, mal tu suerte, 
Cuando al sable de su hermana 
Une altiva y soberana 
De sus hijos el valor j 
A ese sable noble y fuerte 
De la jóven patria mia, 

Que á tus ojos relucia 
Cual del ánjel vengador. 



16 


ARMONIAS. 


Y ya entonces todo un mundo 
Que en tres siglos dominaste, 
¡Ay España! le miraste 
Despeñarse contra tí, 

Cual del Andes, iracundo 
Eonco y rápido torrente, 

Que arrastrára en su corriente 
Cuanta España hubiera en sí. 


Y fué en vano que valiente, 
Porque lo eres por mi vida, 
Defendieras aguerrida 
Tu conquista secular : 
Chacabuco dió elocuente 
La inmortal lección patricia, 
Donde viste la justicia 
De la América brillar. 


Chacabuco cuya cumbre 
Miró absorta por los llanos 
Caer tus viejos veteranos 
Cuyo nombre era un blasón. 
Como el sol, cuando su lumbre 
Dore en Maipo la corriente, 
Verá siempre trasparente 
Algún fúnebre padrón. 



Digitized by 


Google 


ARMONIAS. 


17 


De ese Maipo que parece 
Te arrojara hecha pedazos, 

A caér entre los brazos 
De Ayacucho y de Junin: 

Allí donde resplandece 
El sello de nuestra gloria, 

Y donde fué tu memoria 
Sepulta por siempre al fin. 

Que el ánjel de la muerte en negro carro 
Su rápida carrera acelerando, 

El cadáver de España fué tragando 
Sobre el inmenso mundo de Pizarro. 


Así, España, domeñaron 
Tus esfuerzos sobre-humanos, 
Los que tus reyes tiranos 
Por tres siglos engrillaron. 


Tanto oprimir criaturas, 
Tanto su industria negarles, 
Tanto el alma sofocarles--* 

Y hasta sus lágrimas puras; 

Tanto llenar de mancilla 
Pueblos fuertes y lejanos, 
Porque exótica semilla 
No prendia entre sus manos; 

T. i. 



2 



18 


ARMONIAS. 


Tanto, en fin, ambicionar 
Oro y sangre de infelices, 
Con tus hondas cicatrices 
Lo tuviste que pagar. 


Y á tí, tanto lidiar, patria, del alma, 
Tanta sangre verter en la palestra, 

Te vale de los Cielos una palma 
Que alza orgullosa tu robusta diestra. 


Y al mirar por alfombra de tu silla 
Pieles de los Leones de Castilla, 

Un porvenir tan vasto, el Cielo os cede 
Que apenas en los siglos caber puede. 


III. 


De Mayoda corona esta tejida: 

Lo está ya con sus hechos y sus hombres; 
De los grandes sucesos de la vida, 

Mueren los tiempos pero no los nombres. 



Digitized by Ge : e 



ARMONIAS. 


Pero Mayo es volcan estrepitoso 
Que ajita la jigante Cordillera ; 

Y á nosotros el cráter ardoroso 
Con su inflamada lava nos cubriera. 


Nosotros hoy ambicionar de Mayo 
El resultado inmenso que prepara, 

Es querer de la flor recien en tallo 
Aspirar el aroma que encerrara. 


Si rompimos de España las cadenas 
Y libres elevamos nuestra frente, 
Conservamos, empero, en nuestras venas 
Los restos de la ibérica simiente. 


Y la sórdida lucha en que vivimos 
Sin saber el por qué de los errores, 

No es mas que las tinieblas sacudimos 
Para ver de ese Mayo los albores. 


Nosotros nos mecemos borrascosos 
Sobre el fuerte Titán aun sin asiento; 
Quien quisiere gozar tiempos hermosos 
Trasporte al porvenir su pensamiento. 



ARMONIAS. 


a Y en él, sobre la sien del Chimborazo, 
Yerá un ángel midiendo con su brazo 
De los remotos mares la distancia, - 
Y al ánjel que mira 
Pregunte, á qué aspira ? 

Y el ánjel le dirá con arrogancia : 

Me traigo las Eejiones de la JEuropa 
A domeñar su frente en esta roca” 




Digitized by 


Google 


• 

ARMONIA SEGUNDA. 


RECOJIMIENTO. 

+0" 




1 

,, w> '* '¡ - 

^ *V <-^ 4 . '\W 

■ *. * ' * . V ^ 




Digitized by Google 



aasod&as&aBm 


«Oí» 



olad de mi memoria pensamientos 
Del mundanal perpétuo desvarío ; 

Sarcasmos de grandeza y poderío 
Que altanera la mente concibió ; 

Fosfóricos destellos que fulminan 
Relámpagos de luz al pensamiento 
Para dejar mas negro el finjimiento 
Luego que el brillo de su luz murió. 


Volad, y en vuestras alas fajitivas 
Arrebatad mi perdurable duda; 
Dejad mi alma tenebrosa y muda, 
Pero al menos dejadla esa verdad. 
Deshaced en mi ardiente fantasía 
Ese que forma brillantino encaje 
Para ver al través de su celaje 
Mentida la enlutada realidad. 


24 


ARMONIAS. 


Hoi no quiero que brillen mis palabras 
Al resplandor de mi abrasada mente, 

Ni tampoco que exhale tristemente 
Un tono melancólico mi voz. 

Hoi siento que me abruma la ecsistencia, 
Me pesa el corazón, me duele el alma, 

Y quiero, solo, en majestuosa calma 
Salir del mundo para hablar con Dios . . 


Perdóname, Señor, si tanto elevo 
Mi orgullo de mortal : — hablo contigo 
Cuando las huellas de tu gloria sigo 
Remontado en las alas de la fó. 

Y en ellas, relijioso el pensamiento, 
Volando á las rejiones de tu gloria, 
Mas te veo, Señor, que en la memoria, 
Me hallo de hinojos á tu mismo pié. 


Yo te miro, Señor, sobre tu trono 
Rayos vertiendo de divina lumbre, 

Que refleja la vasta muchedumbre 
De esos globos de fuljido esplendor. 
Rayos que parten de tu frente hermosa 
Para aijentar los anchos universos, 
Discurriendo sutiles y diversos, 
Cambiando de sendero y de color. 


- gitized by v^.ooQle 



ARMONIAS* 


25 


Yo percibo el aliento de tu boca, 
Para loa mundos delicada brisa, 

Y miro por tu rostro la sonrisa 
Al ver los mundos respirar en él. 
Jiras tus ojos y los astros jiran; 

Y, á cada paso que tus plantas sellan, 
Los siglos y los siglos se atropellan, 
Jigantes que te siguen en tropel. 


Veneración, Señor ! el alma mia 
Se embriaga con los himnos de tu coro. 
Que en arpas de marfil y liras de oro 
Los tonos acompasan de tu voz. 

Atónito mi espíritu les oye 

Suavísima encantada melodía . . . . ! 
Olas leves de mística armonía 
Cruzan la Esfera repitiendo — ¡ Dios I 


Son, Dios mió, tus ánjeles divinos 
Que suspenden las orlas de tu manto, 
Y en redor de tu trono alzan el canto 
Que no sube mas alto de tu sien ...» 
Cantan y vuelan en redor del cielo, 

Y, con la lumbre que brillante exhalas, 
Se atornasolan sus pequeñas alas, 

Que brillan, se oscurecen y se ven. 


Digítize¿b^ 



26 


ARMONIAS. 


Cantan, y las estrellas reverberan 
Sobre el Eter magníficos colores ; 
Abren sus globos las pintadas flores 
Y regalan perfumes á su voz ; 

El mar se duerme, y el desierto calma 
Al vendaval en sus lijeras huellas ; 
Pues desiertos y mar, flores y estrellas 
Quedan acordes murmurando : | Dios t 


Veneración, Señor ! en todas partes 
Absorta te contempla el alma mia ; 
La obscura noche y el rosado dia 
“Mirad, me dicen, tu Hacedor ahí.” 
Las sombras de la tarde misteriosas, 
Del céfiro apacible k» suspiros, 

De la aurora las perlas y zafiros, 
“Mirad, me dicen, tu Hacedor aquí.” 


“Aquí está Dios” me grita revolviendo 
Sus -crines espumosas el océano, 

Frenético azotando soberano 
La roca que sus límites le dá. 

“Aquí está Dios” la roca le responde ; 
Grita én su cima el águila lo mismo, 

Y el lebiatan contesta del abismo : 

“Aquí también el Haceder está.” 


Digitized by 


Google 



ARMONIAS. 


27 


Pero dónde, Señor, mas te percibo ? 
Dónde mas sabio y poderoso y bueno ? 
Aquí, buen Dios, en mi doliente seno 
Cuando llevo mi mano al corazón. 
Cuando la sangre como llamas siente, 
Cuando al impulso del dolor palpita, 
Cuando el influjo de tu fé bendita 
Le inspira anjelieal resignación. 


Qué dolor desconoce el pecho mió ? 

Qué llanto no ha caído de mis ojos ? 

Y en qué pena, también, mi alma de hinojos 
No se postró para elevarse á tí ? 

Y en qué momento le negaste á mi alma 
Paz y consolación en sus pesares, 

A la luz de tus pardos luminares 
En que mas bajas silencioso á mí ? 


Veneración, Señor ! quien en silencio 
Puede mirar las fiíljidas estrellas, 

Sin mirarte también en medio á ellas 
Animando su célico esplendor ? 

Yo te adoro, mi Dios ; yo te comprendo 

Y á tí dirijo mi sentido canto, 

Porque hoy mis ojos necesitan llanto, 

Y lloro conversándote, Señor .... 1 1 1 1 



ARMONIAS. 


Mi planta marcha herida 
Del mundo en el camino ; 
Las flores de mi vida 
Deshoja el vendaval ; 

Las nubes se amontonan 
En tomo á mi destino, 

I Proteja al Peregrino 
Tu mano celestial ! 

En mi época de zaña 
Se agosta mi ecsistencia, 
Como en arena estraña 
La transplantada flor ; 

Pero una voz secreta 
De tu divina esencia 
Conforte mi conciencia, 

Me aliente de valor. 

Do quier jiro mis ojos 
Me encuentro desvalido ; 
Injusto sus enojos 
El mundo me lanzó. 

Mas yo, Señor, su dicha 
Temblando te la pido ; 

Mi llanto en el olvido 
Per siempre se quedó. 


* 


j 


Digitized by CjOOQle 



ARMONIA TERCERA. 



AMOR. 


.c££^¡222> 


I 

I 




Digitized by v^ooQle 



» 





^hor, amor la delicada brisa ; 
Amor las flores que brotó el pensil ; 
Amor, amor la nacarada aurora. 
Amor nos canta el ruiseñor jentíl. 


Gloria, honores, riqueza, poderío, 
Son chispas de bellísimo fulgor ; 
Pero hai luto con ellas en el alma, 
Dolor glacial, cuando nos falta amor. 


Amor es el destino de la vida, 
Vida de la infinita creación, 

Y creación sublime del Eterno 
En un rapto de santa inspiración. 


Digitized by 


Googlé 


ARMONIAS. 


Venga el dolor si en el dolor se anida 
Una chispa siquiera de pasión ; 

No hai, n<5, presente ni futuro al alma 
Si es un páramo yerto el corazón. 


No mas que la mujer á quien amamos ; 
No mas que sus caricias y su amor, 
Recuerda con placer el pensamiento 
En medio á los instantes del dolor. 


Amor para ser grande es necesario; 
Para ser bueno y jeneroso, amor; 

Y de la gloria la corona es bella 
Con el aplauso de amorosa voz. 


Amor, amor la delicada brisa ; 
Amor las flores que brotó el pensil ; 
Amor, amor la nacarada aurora, 
Amor nos canta el ruiseñor jentíl. 


Digitized by 


Google 


ARMONIA CUARTA 


SUEÑOS. 





3 


Digitized by 


Google 








w enid, venid ¡oh sueños ! á mi abrasada frente ; 
Cubridme con celajes de purpura y zafir, 

Y siéntame bañado de lumbre refuljente, 

Soñando que no sueño para mejor finjir. 


Venid, dorados suéñete, y el plácido murniullo 
Perciba de la fuente, cual amorosa voz, 

Y en los espesos bosques el inocente arrullo 
Del céfiro en las hojas, al discurrir veloz. 

Venid, venid ¡oh sueños 1 trasparentando cielos 
De donde Huevan palmas k mi .inspirada den, 

Y mire descorrictós los azulados velos 

En las doradas puertas del suspirado Edén. 


Digitizcd b ^G OPg ÍC 


ARMONIAS. 


i- -i* 


3j6 


Y vaporosas nimbes de nítidos colores, 

Apenas matizadas con oro y arrebol, 

Desciendan, y, con ellas, envuelto en sus vapores» 
Me eleve á las rejiones bellísimas del sol. 


Acaso alguna de ellas me llevará en su seno< 
Del trono hasta las gradas magnífico de Dios ; 
Y pueda allí de hinojos adivinar el trueno 
Al escuchar mi oído su prepotente voz. 


Y pueda allí de hinojos adivinar mi mente 
Como salió la lumbre del fúnebre capuz, 

Al contemplar absorto sobre su santa frente 
Raudales destellarse de brillantina luz. 


Y aquel eterno, inmenso, impenetrable arcano 
Del soplo que alimenta la vasta creación, 
Comprenda cuando aspire su aliento soberano, 
Sintiendo que reanima mi yerto corazón. 


Comprenda esa tormenta que aturde los espacios. 
Convulsionando mundos con su potente voz, 

Al ver su chispeante carroza de topacios 
Rodando, por las nubes, con ímpetu, veloz. 





Digitized by Google 


ARMONIAS. 


37 


Y á comprender alcance, cuando sus santas huellas 
Los límites marcando del universo van, 

'Como su luz esconden la luna, y las estrellas 
Y de temor los cielos relampagueando están» 


Y yo, quizá, las orlas del plateado manto 
Siguiendo, y de su carro la rapidez do quier, 
Mi corazón "bañado de relijioso llanto, 

A comprender alcanoe su misterioso Ser. 


Y palpitando henchido de inspiración sublime, 
Corriendo de su gloria mi corazón en pos, 

Como la voz del viento cuando en la selva jime, 
Se exhale melodiosa mi conmovida voz. 


Y brote pensamientos de mi inspirada mente, 
Sublimes y abrasados del fuego celestial 
Que brilla en los espacios, ya rojo y esplendente, 
Ya en azulados mares de líquido cristal. 


Venid, venid, ¡oh sueños! y el corazón sereno 
Con vuestras nubes de oro se envolverá veloz; 
Que acaso alguna de ellas me llevará en su seno 
Del trono hasta las gradas magnífico de Dios. 


/ - T . 

Ogle y . 


38 


ARMONIAS. 


Y olvidaré sofiando k> que despierto miro, 
Y miraré durmiendo lo que despierto aó . . . . 
Yo vivo solamente cuando febril deliro 
Que loa terrenos lazos mi corazón rompió. 


Conozco, sí, que gozo, que vivo solamente 
Si pienso que be dejado la humanidad detrás, 
Y que la mancha roja de su amarilla frente 
No volverán mis ojos á qontemplar jamas. 


¿ Qué son ante la vida las realidades della 
Si descorrido el velo de la razón las vé ? 

¿ Qué goce, qué momento,, qué sensación aquella 
Que alguna yerta gota de sinsabor no dé? 


¿ Qué fuera de la vida si le faltara un dia 
De la florida m e » te la diamantina red 
Que compasiva tiende sobre la fuente umbría 
Dé el corazón se arroja para apagar su sed ? 


¿ Qué fuera dp mi vida sin la dorada alfombra 
Que sobre el mupdo pone para correr velóz ? 
Venid, hermosos sueños, y á vuestra dulce sombra 
Me elevaré al alcázar magnífico de Dios . . . . 1 


Digitized by LiOOQle 



ARMONIAS. 


39 


Venid, y cuando arroje de América la jente 
Su grito de venganza con fratricida voz, 

Yo soñaré que escucho la música inocente 
Del céfiro en las hojas al discurrir veloz. 

Venid, porque yo gozo, yo vivo solamente 
Si pienso que he dejado la humanidad detrás, 
Y que la mancha roja de su amarilla frente 
No volverán mis ojos á contemplar jamas. 

Si la ilusión es farsa del alma delirante, 

Si le quitáis al alma su vaporoso tul, 

También quitad al orbe su velo rutilante, 

Que es farsa en ese cielo la trasparencia azul. 



Digitized by Google 





X, 



ARMONIA QUINTA. 


LOS TRES INSTANTES. 


<^pzz> 




Digitized by v^.ooQle 



Digitized by 



3MB 



El 4 de Octubre. 



Iella como la imájen de mis sueños ; 
Pura como la risa de la infancia ; 

Triste oomo las sombras de la tarde ; 

Libre como la brisa del desierto 
Así encontróla un dia: 

f , . • f ' 

A la hechicera mía ; 

Así, como reviste 


Mi mente la hermosura : 
“Tan bella como triste, 
“Tan libre como pura.” 


r— 



Digitized by 


ARMONIAS. 


El 4 de Noviembre. 

Sensible cual la blanda mariposa ; 
Ardiente como el alma del poéta; 
Tierna como la tórtola en su nido ; 
Mia como del hombre el pensamiento 

Así la oprimí un dia 
Contra mi seno hirviente ; 

Así, cual yo tenía 
La mujer en mi mente : 
“Sensible como ardiente, 

Y tierna como mia.” 


El 17 de Noviembre- 

Para siempre cual humo en el espacio ; 
Cual metéoro que pasa fujitivo ; 

Cual idea en delirios inspirada; 

Cual el alma del cuerpo desprendida:— 

Así perdila un dia 
Cuando pense era mía 
Hasta la eternidad; 

Así, para mis ojos 
No heredar ni despojos 
De la felicidad. 


Digitized by 


Google 


ARMONIAS. 


45 


'WMT ^ 

j 


Negro como la noche misteriosa ; 
Agrio como las heces del veneno ; 
Frió como el cadáver en la tumba ; 
Mustio como la lumbre del osario • 

Así quedó de entonce 
Marchito y espirante 
Mi espíritu de bronce ; 

Así, que un solo instante 
Bastó para poseerla, 

Bastó para perderla. 



r 



Digitized by 





ARMONIA SESTA. 


A CRISTOBAL COLON. 




Digitized by 



Digitized by v^ooQle 




®©2b®33o 



"os hombres han cambiado la ecsistencia 
De este mundo en los siglos peregrino : 

El lábio de Jesús le dió otra esencia, 

Y el jénio de Colon otro destino. 


Completaron de Dios la mente misma 
A inspiraciones de su amor profundo : 
Uno del alma iluminando el prisma, 
Otro haciendo de dos un solo mundo. 


Anjel, Jénio, mortal, que no has logrado 
Legar tu nombre al mundo de tu gloria ; 
Que ni ves en su suelo levantado 
Un pobre monumento á tu memoria; 
t. i. 4 


Digitized by v^ooQle 



50 


ARMONIAS. 


Ah, bendita la pila d<5 tu frente 
Se mojara en el agua del bautismo, 

Y el ála de tu jénio amaneciente 
Se tocara en la unción del cristianismo ! 


Anjel, Jénio, mortal, yo te saludo 
Desde el seno de América mi madre ; 

De esta tierna beldad que el mar no pudo 
Bobarla siempre á su segundo padre. 


Da hallaste, y levantándola en tu mano 
Badiante con sus. gracias virjinales, 
Empinado en las ondas del océano 
Se la enseñaste á Dios y á. los mortales. 


Después de; Cristo; en el terráqueo asiento, 
Siglo, jeneracion, ni raza alguna 
Ga conmovido tanto su cimiento, 

Como el golpe inmortal de tu fortuna. 


A su grandeza un siglo era pequeño; 

Y en lóa futuros siglos difundida. 

Es el eterno Tiempo el sola dueño 
De tu obra, inmensa, en su grandiosa vida 


Á 


byG^sgle 



iSMomiS. 


31 


Td, coníó DióS árdérráiüaí ftdjéntés 
Los mundos todos en lá ósCurá báda, 
Al mas A.ULÁ. dé las fotúras jénteá 
Diste sin fin tu Alnérica sofiada'. 


En cada sigló qué á la tierra toma, 
La tierra se columpia^ y, paso & paso, 
Su destinó lá ArñériCa trastorna!; 

Y muda el sol su oriénte etí él ocaso. 


Obra es tuya, Odón; lá héMosa pétfa 

Que sacaste del foñdó de un obeññó, 

Al través delós SiglÓs ; puédfes Verla 
Sobre la frente del destinó humano. 


El ánjel del fiituió rijítípió eü Kzó 
Que á las Columbas dé Hélculés le ataba, 
Y saludó en lá áén dél OÜimbóraáo 
Los desiertos que Anémica encerraba. 


No de lá Eubopá tpiebrafála : frénté 
El rudo potro dél sangriento Atila ; 

Pero ¡ ay 1 el íiettipo eh Su Vetéá Corriente ‘ 
Miña él eimieñto dónde yá vScflaf 


Digitized by 




52 


ARMONIAS» 


El destino del mondo está dormido 
Al pié del Andes sin soñar su suerte ; 
Falta una voz bendita que a su oido 
Hable májico acento y- le despierte. 


Un Hombre que á esta tímida belleza 
Le quite el azahar de sus cabellos, 

Y ponga una diadema en su cabeza 

Y el manto azul sobre sus hombros bellos. 


Si no te han dado monumento humano, 

Si no hay Colombia en tu brillante historia 
¿ Qué importa ? ¡eh! tu nombre es el océano, 
Y el Andes la columna de tu gloria. 


¿ Qué navegante tocará las olas 
Donde se pierde la polar estrella, ; 
Sin divisar en las llanuras solas ( 
Tu navio, tus ojos, y tu huella ? ■» 


¿ Sin ver tu sombra, allí do misterioso 
El imantado acero se desvía ; 

Y un rayo.de tu jénio poderoso 

Que vá y se quiebra donde muere el dia? 


Digitized by v^ooQle 


iRftONUS. 


53 


¿Quién, al pisar la tierra de tu gloria, 
No verá en sus montañas colosales; 
Monumentos de honor á tu memoria, 
Como tú grandes, como tú inmortales ? 


Salve, Jénio feliz ! mi mente humana 
Ante tu idea de ánjel se arrodilla, 

Y de mi lábio la espresion mundana 
Ante tu santa inspiración se humilla. 


Por un siglo tus álas todavía 
Plegadas tén en los etéreos velos, 

Be donde miras descender el dia 
Hasta el oristal de los andinos hielos. 


Baja después. Be la alta cordillera 
Los ámbitos de América divisa; 

Y, como Bios al contemplar la esfera, 
Sentirás de placer dulce sonrisa. 


£1 ánjel del futuro á quien sacára 
Be los pilares de Hércules tu mano, 
Te mostrará, Colon, tu víijen cara, 
Feliz y dueña del destino humano. 


Digitized by v^ooQle 



ARXOXIiS, 


M 


Vuelve después á tu mansión de gloria 
A respirar la eternidad de tu alma, 
Mientras queda en d mundo á tu memoria 
Sobre el Amles eterno, eterna pajina. 




tized by Google 



ARMONIA SEPTIMA. 


AYER Y HOY 


'■/ i : 

* 



Digitized by v^.ooQle 


¿Liraa s 


ÍA correr las horas mi destino 
Como yen los desiertos á la brisa : 
Que sin hallar escollo en su camino 
Tranquila muellemente se desliza. 


Yeo pasar mis dias, silencioso, 

Como el hojoso bosque el récio viento: 
Encontrando y luchando tormentoso 
Con ramas mil y tronco corpulento. 


Pero si ayer pasaban sin enojos 
Esos tan dulces dias de la calma, 
Era porque tocaban á mis ojos; 
Hoi todos al pasar tocan el alma. 


Digitized by v^ooQle 


ARMONIA OCTAVA. 


EN UN ALBUM. 






\ 


Digitized by Google 


I 





as¡ ®b ¿soasas. 

»« 


> uando á la luz del arjentino cielo 
Leas, casta beldad, estas palabras, 

Que en tu alma viijinal baya un recuerdo 
Para el pobre proscrito que las manda; 

Y que un recuerdo tuyo le compense 
Del olvido de todos en su patria ! 


Digitized by G-oogLe*" 




\ 



Digitized by v^.ooQle 


ARMONIA NOVENA 


AL SOL. 





Digitized by Google 


/ 


i 



or qué pasas ¡ oh rey de los ástros ! 
De las puertas que te abre el oriente ; 

Por qué deja mas tarde tu frente 
Del ocaso los bordes también ! 

Dos momentos no mas eres bello 
A los ojos del ánima mia : 

El momento en que anuncias el dia, 

Y el momento en que velas tu sien. 


Esa lluvia de llamas que viertes 
En tu vasta y radiante carrera, 

Dá sublime esplendor á la esfera, 

Mas no al alma ilusiones de amor. 

Al mirarte en el cénit, mi alma 
Se concentra ofendida y vacila, 

Como tiembla la herida pupila 
A tu rojo y ardiente color. 

T. i. 5 


Digitized by 


66 


ARMONIAS. 


i 

\ 

En la liz hay misterios divinos 
Que no alcanzan las almas de hielo ; 

Tú los tienes, lumbrera del cielo, 

Foco etemq de vida y de luz. 

¡ Gloria a?>bello momento en que asomas 
Sobre cuna djp nácar y rosas ! 

Gloria ¡oh soi J cuando débil te embosas 
Entre vélos dtvleve capuz ! 

i 

j 

Desde el cielo á este mísero mundo 
Todo el orbe respira alegría 
Cuando pintas las rosas del dia 
De la aurora en la cándida tez. 

Cual despliegan las flores su broche, 
Abre el alma su cálices, pura, 

Y en amor y esperanza y ventura 
Se armoniza y suspira á la vez. 


De la aurora las lágrimas brillan ; 
Olas de ámbar y amor se esparraman ; 
Y, á la par de las aves, te aclaman 
Bosque y prados, montañas y mar. 

Allí copias la vida del hombre 
Cuando empieza sus horas del mundo, 
Cuando todo es etéreo y fecundo, 
Cuando es dulce hasta el mismo llorar. 


Digitized by v^ooQle 



ARMONIAS. 


67 


/ 

; 

I 

< 

( 
f 

¡ Gloria, gloria, tesoro del cielo.? 
Cuando llegas también al ocaso, í 

Y con lento fatídico paso / 

Ya s diciendo á los hombres ¡ a^áos ! 

Cuando cerca á tu pálida frente 
Las estrellas asoman prolijas, r 
Como en tomo á su padre las hijas 
Cuando su alma se vuela hmí§, Dios ! 
i 

Nada muere á los ojos dd hombre 
Sin robar á su pecho un suspiro ; 

Y al bíyar de tu espléndido jiro 
Viertes ¡ ay ! melancólico amor. 

Quien, mirando tu lumbre postrera, 
No ha llorado una vea en su vida, 

Al .influjo de pena escondida, 

Sin poder definir su dolor ? 


Dios, la patria, destino, y amada 
Son recuerdos constantes del alma, 

En las horas de paz y de calma 
En que tocas del cielo el confin. 

Y en el alma el amor se dilata 
Con mas dulce verdad en su esencia, 
Porque toda es amor la ecsistencia, 
Cuando piensa un momento en su fin. 


Digitized by 


Góógle 



ARMONIAS. 


Y ex la tumba de ocaso cayendo 
Tu opulenta magnífica frente, 

Para lií^go llegar al oriente 
De otra Vjmeva y lejana rejion. 

Kepresgntas la vida del hombre 
Descendiendo á la muerte del suelo, 

Y á la remontando su vuelo 

Fujitiva apotra nueva mansión, 

i 

Gloria ¡ oh sol I cuando pintas el álba 
Con un ténue carmín de tu rayo ! 

Gloria ¡ oh sol ! al llegar en desmayo 
A la tumba de ocaso también !’ 

Dos momentos, sublime te muestras 
A los ojos del ánima mia : 

El momento en que anuncias el dia, 

Y el momento en que guardas tu sien. 



Digitized by CjOOQle 



ARMONIA DECIMA. 


ADIOS Á MONTEVIDEO. 


css2^222> 


Digitized by 




Digitized by v^ooQle 






Agosto 24 de 1843. 


^dios voluptuosa coqueta del Plata 
Que lloras y cautas á orillas del mar ; 

Y el mar en sus brazos te besa, y retrata 
Sobre olas azules tu nítida faz ! 


No en vano quisieron señores de antaño 
Robarte de niña, y esclava te hacer, 

Mas ¡ ay 1 que llegaron al Plata en su dañe 
Los réjios piratas que huyeron después! 


Yo sé que no es mucho tu amor á los mios. 
Vejeces de Artigas, caprichos no mas I 
Vendrán otros tiempos de menos desvíos 
Y mas reflecsiva tu amor nos daras. 


Digitized by v 



72 


ARMONIAS 


Un vértigo ajita tu jóven cabeza, 

Y hoi vives con risas y llanto á la vez ; 
Beldad que en el mundo sus horas empieza, 
Ingrata por gusto de verse querer. 


Dejemos al tiempo. . . . por mí, yo te quiero, 
Y el alma me duele diciéndote ¡ adiós ! 

De amor y placeres copioso venero 
¿Por qué no te llaman : “Oriente de amor” ? 


Si valen tus hombres, ni sé, ni me inquieta ; 
Mas ¡ ay ! lo que valen tus hijas lo sé ; 

Sus ojos hirieron mi ser de poéta, 

Jugando con mi alma su fé de mujer. 


Mis bellos veinte años su jardin abrieron 
En medio á tus hijas de talle jentil, 

¡ Nací tan sensible ! tan lindas nacieron ! 

¡ Qué hacer ! di las flores de todo el jardin. 


Las vi tan hermosas que la culpa es dellas 
Si á todas no he dado recuerdos de amor; 
Que es poco galante doncél que entre bellas 
Ofende á las otras con una escepcion. 


Digitized by LnOOQle 


ARMONIAS. 


73 


Y solo advirtiendo que mi ofrenda pura 
No todas querían, ingratas, tomar, 
Venguéme de todas, hasta la locura 
Queriendo una sola de tanta beldad. 


Verdad es que sola por todas valia, 

Que es bien el llamarla belleza oriental ; 
Mas de aquel oriente do Mahoma envia 
Huríes que sobran al jardin de Alá. 


¡ Qué noches! ¿recuerdas? la vian mis ojos 
Mas linda que miro la estrella y la flor, 

Mas llena de encantos de amor y sonrojos 
Que asoma en verano la luz del albor. 


Su esbelta figura ; sus negros cabellos ; 

Sus ojos mas negros ; su pálida tez 

¡ Por Dios, que pasaron momentos tan bellos ! 
¡ Por Dios, que no pueden volver otra vez ! 


Adiós voluptuosa coqueta del Plata, 

De en medio á las ondas te envío mi adiós ; 
El alma que abrigo jamás será ingrata, 

Y pues fui dichoso, bendígate Dios ! 


Digitized by 



Digitized by Google 


ARMONIA UNDECIMA. 


EN UN ALBUM. 



Digitized by Google 


SS3 ©33 


AL PIE LE UNA PINTURA QUE REPRESENTA LA 
MELANCOLÍA. 


Pa imájen enlutada de la Melancolía, 

De tu Album, bella amiga, descérrala, por Dios; 
Contempla que los cielos al despuntar el dia 
Despiden á la sombra para que brille el sol. 


A todas estas hojas adórnalas de flores 

Y versos armoniosos como tu dulce voz ; 

Y deja se deslice, soñando con amores, 
De tus amenos dias el delicado albor. 


Pero ¡ ay f si conocieras que tu ecsistencia un dia ; 
Es tal, que con lo triste consuelas tu dolor, 

No busques el retrato de la Melancolía ; 

Su orijinal, si quieres, está en mi corazón. 

- 


Digitized by 



Digitized by 


ARMONIA DUODECIMA. 


CANTO DEL POETA. 




Digitized by 


Google 


Digitized by v^ooQle 


©&23S® asa 




rtf mi barca de poeta 
Con mi lira y mi querida, 
Surco alegre de la vida 
El inmenso y turbio mar. 

Y, la vela desplegada, 

Y en el mástil mi corona, 

Si por mí ninguno abona. 
Yo por mí sabré abonar. 
Vuela, vuela, 

Mi barquilla, 

No hay orilla 
Que tocar ; 

Que en tu rumbo 
Tan incierto, 

Es tu puerto 
Todo el mar. 


T. I. 


6 


Digitized by v^ooQle 


82 


ARMONIAS. 


II. 

Si me encuentra algún pirata 
Y á mi rumbo presto vira, 

Yo me río, y en mi lira 
Suena un canto sin afán. 

Que al puñal que me amenaza 
La alma mia no se inquieta, 

Pues si matan al poéta, 

La canción no matarán. 


Vuela, y todo 
Desafía, 

Barca mia, 

Sin temer; 

Que lo humano 
No se avanza 
Donde alcanza 
Tu poder. 

m. 

Cuando récio brama el viento 
Y la ruda mar se empina, 

Mi cabeza se reclina 
En los hombros de mi bien. 


Digitized by v^ooQle 



ARMONIAS. 


83 


Y, al arrullo de las ondas, 
Yo me aduermo en su regazo, 
Mientras forma con su brazo 
La corona de mi sien. 

» 

Corre, barco, 

Descuidado, 

Que á tu lado 
Yá el amor; 

Que este niño 
Allí se encanta, 

Donde canta. 

El trovador. 


IV. 


Si altas naves al bailarme 
Alzan fuerte su bandera, 

“Id con Dios, quedes mas velera 
Mi barquilla, .digo jo; 

“De oro y seda son las vuestras, 
Mis banderas son de flores; 

Sois mas ricas en honores 
Pero no mas libres, no.” 


Digitized by CjOOQle 


84 


ARMONIAS. 


Vuela, vuela. 
Barca activa, 

Con altiva 
Vanidad; 

Que en tu humilde 
Popa airosa 
Yá la hermosa 
Libertad. 


V. 


Cuando en medio de las olas 
Se deshaga mi barquilla, 

Mi corona irá á la orilla 
Mientras yo á la eternidad. 

Y banderas y altas naves 
Cuando ya nadie recuerde, 

Mi corona siempre verde 
Vivirá en la humanidad. 

Sigue, sigue, 

Barca bella, 

Yo tu estrella 
Sé alumbrar. 

Ya, que si eres 
Sumerjida, 

Nueva vida 
Te he de dar. 




Digitized by CjOOQle 


ARMOMIAS. 


65 


VI. 


En mi barca de poeta 
Con mi lira y mi querida, 
Surco alegre de la vida 
El inmenso y turbio mar. 
Vuela, vuela, 

Mi barquilla, 

Que en tu rumbo no hay orilla, 
Y es tu puerto todo el mar. 



Digitized by Googif 






Digitized by v^ooQle 




odo eres tu : — los cielos sin colores, 
Tibia la brisa, sin su luz el dia, 

Turbios los rios, sin olor las flores 
Donde no encuentro la adorada mia. 


Todo eres tú: — sin fuerza la memoria, 
Mi vida es una vida sin pasado, 

Que no tiene mas flores, mas historia, 
Que el solo nombre de mi bien amado. 


Me amas? ¡oh, soy feliz! Pero, ánjel mió, 
A mi felicidad falta una cosa : 

Vamos á orillas de mi pátrio rio 
A respirar su brisa deliciosa. 


Digitized by v^ooQle 


90 


ARMONIAS. 


Sin Buenos Aires, á mi lábio toca 
Siempre la miel mezclada con veneno; 
Yen á mi patria, ven, y mi alma loca 
Rebose de placer dentro mi seno. 


] Oh, sí, tú vienes ya! ¡qué hermoso rio! 

Estas son de mi patria las orillas; 

Míralas con placer, encanto mió; 

Y ven ahora pronto en mis rodillas. 


Así . . . tiende á la espalda tus lánguidos cabellos, 
Inclíname tu rostro teñido de rubor ; 

Tus ojos en los mios para cambiar con ellos 
Inmaculados rayos del fuego del amor. 


Consiente que mis brazos estrechen tu cintura; 
Reclina aqui en mis hombros tu alabastrina sien. . . 
Al rio ha enamorado tu anjélica fijura, 

Y besa con recato tu delicado pié. 


El sol acaba- — ¡ mira l — de sepultar su frente 
¿Qué cielo hai mas hermoso que el que nos cubre aquí? 
Mira ese azul tan limpio, tan terso; solamente 
Habrá en el alma tuya tranquilidad así! 


Digitized by CjOOQ le 



ARMONIAS. 


91 


% 


0 


No sientes un aliento purísimo de aromas 
Que te dilata el alma, que espíritu te dá? 

Son brisas que nos llegan de las floridas lomas 
Y las zahumadas islas que baña el Paraná. 


Si bajo de estos cielos tan límpidos y hermosos 
No se alza entre sus nubes el trono del Señor, 
Bien pueden á lo menos alzarse majestuosos 
El trono de la gloria, y el templo del amor. 


Repíteme al oído ¡despacio! — que no sienta 

El adormido rio los ecos de tu voz; 

Repíteme, alma mia, que tu alma se alimenta 
Con el amor que puso dentro mi seno Dios. 


Mi amor ! Deja — se vuela fugáz hasta las olas 
El velo que cubría tu pudorosa sien ; 

Las brisas se lo lleven, y ^ue mis manos solas 
Te cubran y te guarden, mi enamorado bien ! 




Digitized by v^ooQle 



'V 


Digitized by v^.ooQle 


ARMONIA DECIMA-CUARTA. 


EN LA TUMBA DE UN NIÑO. 




Digrtized by 


3¡oogté 



Digitized by 



S33 && trosas^ 


DE UN NIÑO MONTEVIDEANO, EN 1847. 



I o miró sino lágrimas y duelo, 
Y á rogar por su patria se fué al cielo. 



Digitized by v^ooQle 


ARMONIA DECIMA-QUINTA. 


A ROSAS. 


T. I. 


7 


Digitized by 


G°°gk 


t'U 


Digitized by 


Googl 


•I 




A &©s &© 8 

El 95 de mayo de 1843. 


“Al triunfo, la agonía siguió del moribundo, 
Al viva del combate, de servidumbre el ay ! 


Yo sé que vendrá un tiempo p'ara la patria mia 
De paz y de ventura, de gloria y hermandad.” 

Juan Carlos Gómez. 


I. 



Giradlo, sí, miradlo ! No veis en el oriente 
Tifiándose los cielos con oro y arrebol? 

Alzad, americanos, la coronada frente, 

Ya viene á nuestros cielos el venerado sol. 


Digitized by 


100 


ARMONIAS. 


El sol de los recuerdos, el sol del'Chimborazo, 
Que nuestros viejos padres desde la tumba ven : 
Aquellos que la enseña de Mayo, con su brazo 
Clavaron de los Andes en la nevada sien. 

Veneración! las olas del Plata le proclaman, 

Y al Ecuador el eco dilátase veloz ; 

Los hijos de los héroes ¡veneración! esclaman, 

Y abiertos los sepulcros responden á su voz. 


II. 


Sus hijos? por qué huyeron de sus paternos lares 
Cual hojas que se lleva sin rumbo el huracán? 
Por qué corren proscritos, sin patria y sin hogares, 
A tierras estranjeras á mendigar el pan? 

Y al asomar de Mayo las luces divinales 
Por qué ya no se escucha la salva del canon, 

Los ¡vivas! de los libres, los cánticos triunfales, 

El aire entre las ondas del patrio pabellón? 

La cuna de los libres; la Emperatriz del Plata 
Por qué está de rodillas sin victoriarte ¡ oh sol! 
Por qué, como otros dias, sus ecos no dilata 
Cuando los cielos tiñes con oro y arrebol ? 


Digitized by v^oogle 



ARMONIAS. 


ID1 


III. 

Embosa ¡ oh sol de Mayo ! tus rayos en la esfera, 
Que hay manchas en el suelo donde tu luz brilló. 
Suspende, sí, suspende tu espléndida carrera, 

No es esa Buenos Aires la de tu gloria, no. 

La luz délos recuerdos con que á mis ojos brillas, 
Para evitar su mengua, sepúltala ¡por Dios! 

La Emperatriz del Plata te espera de rodillas 
Ahogada entre jemidos su dolorida vozl I ! 

Un hombre ha renegado de tu homenaje eterno, 
Bobando de tus hijos la herencia de laurel : 
Salvaje de la pampa que vomitó el infierno 
Para vengar acaso su maldición con él ! 


IV. 


Ah, Rosas! No se puede reverenciar á Mayo 
Sin arrojarte eterna, terrible maldición ; 

Sin demandar de hinojos un justiciero rayo 
Que súbito y ardiente te parta el corazón. 

Levanta tu cabeza del lodazal sangriento 
Que has hecho de la patria que te guardaba en sí ; 
Contempla lo que viene cruzando el firmamento 
Y dinos de sus glorias la que te debe á tí. 


% Coo gle 



102 


ARMONIAS» 


La mancha que en el suelo no borrarán los años, 
Porque la tierra en sangre la convertiste ya, 
Contempla, y un instante responde sin engaños, 
Quien la arrojó, y gozando de contemplarla está! ! ! 


V. 


Contempla lo que viene cruzando el firmamento 
Con rayos que indelebles en la memoria están, 

Y dinos si conservan memoria de tu aliento 
Los inmortales campos de Salta y Tucuman. 

Si el sello de tu planta se mirará en los Andes, 
O acaso en Chacabuco, ó en Maipo, ó en Junin ; 
O, si marcando -hazañas mas célebres y grandes, 
Habremos de encontrarlo por Ayacucho, en fin. 

Enséñanos siquiera la herida que te abruma 
Pero que hermosa y noble sobre tu pecho está, 

Y dinos que lidiando la hubistes en Ayuma, 

O acaso en Yilcapujio, Toráta, ó Moqueguá. 

VI. 

Ah, Posas ! Nada hiciste por el eterno y santo 
Sublime juramento que Mayo pronunció, 

Por eso vilipendias y lo abominas tanto, 

Y hasta en sus tiernos hijos tu maldición cayó! 


Digitized by v^ooQle 



ARMONIAS. 


103 


Cuando de bayonetas se despeñó un torrente. 
Bordando de victorias el mundo de Colon, 
Salvaje, tu dormías tranquilo solamente 
Sin entre-abrir tus ojos al trueno del canon. 

Y cuando tus hermanos al pié del Ckimborazo 
Sus altaneras sienes vestían de laurel, 

Al viento la melena, jugando con tu lazo, 

Por la desierta pampa llevabas tu corcel. 


VIL 


Ah ! Nada te debemos los arjen tinos, nada, 
Sino miseria, sangre, desolación sin fin ; 

Jamás en las batallas se divisó tu espada, 

Pero mostraste pronto la daga de Caín ! . 

Cuando á tu patria viste debilitado el brazo 
Dejaste satisfecho la sombra del ombú, 

Y, al viento la melena, jugando con tu lazo, 
Las hordas sublevaste salvajes como tu. 

Y tu primer proéza, tu primitivo fallo 
Fué abrir con tu cuchillo su virjen corazón, 

Y atar ante tus hordas al pié de tu caballo 
Sus códigos, sus palmas y el rico pabellón. 


Digitized by Google 



104 


ARMONIAS. 


VIII. 

Tan solo sangre y cráneos tus ojos anhelaron, 

Y sangre, sangre á rios se derramó do quier, 

Y de partidos cráneos los campos se cuajaron 
Donde alcanzó la mano de tu brutal poder. 

Qué sed hay en tu alma ? Qué hiel en cada fibra ? 
Qué espíritu ó demonio su inspiración te dá 
Cuando en tu rudo labio tu pensamiento vibra, 

Y en pos de la palabra la puñalada vá? 

Qué fiera en sus entrañas alimentó tu vida 
Nutriéndote las venas su ponzoñosa hiel? 

Qué atmósfera aspiraste? Qué fuente maldecida 
Para bautismo tuyo te preparó Luzbel? 


IX. 


Qué ser velado tienes que te resguarda el paso, 
Para poder buscarlo con el puñal en pos ? 

Cual es de las estrellas la que te alumbra, acaso, 
Para pedir sobre ella la maldición de Dios? 

En qué hora sientes miedo dentro tu férreo pecho 
Para evocar visiones que su pavor te den ? 

En qué hora te adormeces tranquilo sobre el lecho, 
Para llamar los muertos á sacudir tu sien? 


Digitized by v^ooQle 



ARMONIAS. 


105 


Prestadme, tempestadas, vuestro rujir violento 
Cuando revienta el trueno bramando el aquilón ; 
Cascadas y torrentes, prestadme vuestro acento 
Para arrojarle eterna tremenda maldición 


X. 


Cuando á los pueblos postra la bárbara inclemencia 
De un déspota que abriga sangriento frenesí, 

El corazón rechaza la bíblica induljencia ; 

De tigres nada dijo la voz del Sinaí. 

El bueno de los buenos, desde su trono santo 
La renegada frente maldijo de Luzbel ; 

La humanidad, entonces, cuando la vejan tanto 
También tiene derecho de maldecir como él. 

Sí, Rosas, te maldigo ! Jamas dentro mis venas 
La hiel de la venganza mis horas ajitó : 

Como hombre te perdono mi cárcel y cadenas; 

Pero como aijentino las de mi patria, NO. f 

XI. 

Por tí esa Buenos Aires que alzaba y oprimía 
Sobre su espalda un mundo, bajo su pié' un león, 
Hoi, débil y postrada, no puede en su agonía 
Ni domeSar siquiera tu bárbara ambición. 


Dinitizeri h _ oogle 



106 


ARMONIAS. 


Por tí esa Buenos Aires mas crímenes ha visto 
Que hay vientos en la pampa y arenas en el mar; 
Pues, de los hombres harto, para ofender á Cristo 
Tu imájen colocaste sobre el sagrado altar. 

Por tí sus buenos hijos, acongojado el pecho, 
La frente doblegamos bajo glacial dolor, 

Y hasta en la tierra estraña que nos ofrece un techo 
Nos viene persiguiendo, salvaje, tu rencor ! 


XII. 


Mas ¡ ay ! de la tormenta los enlutados velos 
Se cambian en celajes de nácar y zafir, 

Y el sol de los recuerdos nos grita de los cielos, 
Que en pos de la desgracia nos viene el porvenir. 

Hay mas allá, es el lema de su divina frente 
Grabado por la mano purísima de Dios, 

Y el Chimborazo al verlo lucir en el oriente : 

Hay mas allá, responde con su jigante voz. 

Al espirar los héroes, hay mas allá esclamaron, 
Su acento conmoviendo de América el confin ; 

Y, al trueno de los bronces, hay mas allá gritarón 
Los campos de Ay acucho, de Maipo, y de Junin ! ! ! 


Digitized by v^ooQle 



ARMONIAS. 


107 


XIII. 

Sí, Rosas, vilipendia con tu mirar siniestro 
El sol de las victorias que iluminando está : 
Disfruta del presente, que el porvenir es nuestro, 

Y entonces ni tus huesos la América tendrá. 

Sí, Rosas, vendrá un dia terrible de venganza 
Que temblará en el pecho tu espíritu infernal : 
Cuando tu trono tumben los botes de la lanza, 

O el corazón te rasgue la punta del puñal. 

Como revienta el Etna tremendo de repente, 
Reventará los pueblos que oprime tu ambición ; 
Y, cual vomita nubes de su ceniza hirviente, 
Vomitarán los pueblos el humo del canon. 

XIV. 

Entonces, sol de Mayo, los dias inmortales 
Sobre mi libre patria recordarán en tí ; 

Y te dirán entonces los cánticos triunfales, 

Que es esa Buenos Aires la de tu gloria, sí. 

Entonces desde el Plata, sin negra pesadumbre 
Te mirarán tus hijos latiendo el corazón, 

Pues opulenta entonces reflejará tu lumbre 
En códigos y palmas y noble pabellón. 





Google 



108 


ARMONIAS. 


Y al estenderse hermoso tu brillantino manto, 
Ni esclavos, ni tiranos con mengua cubrirá; 

Que entonces de ese Bosas que te abomina tanto, 
Ni el polvo de sus huesos la América tendrá. 



ARMONIA DECIMA-SESTA 


DESENCANTO. 


Digitized by 


le j| 








aasaosAsra®. 


A CARLOS. 


Rio Janeiro, Noviembre de 1844. 


I. 


bronco son de súbita tormenta 
Columpiase el terráqueo pavimento ; 

Y el ronco trueno con fragor revienta, 

Y estalla el rayo y se desata el viento. 


Y, cuanto mas el huracán dá paso 
Al trueno, al rayo y á la nube errante, 
El Atlas y los Andes y el Caucáso 
Tiemblan sobre sus bases de diamante. 


Digitized by 


Google ,9 


112 


ARMONIAS. 


Mas, lanza del cénit luces la frente 
Del astro rey que el universo dora, 

Y la paz desde el trono de la aurora 
Vuelve hasta los confines de occidente. 


Pasa la tempestad, pasan las olas, 
Pasan los dias del nevoso invierno, 
Y renacen jacintos y amapolas, 
Bajo otro sol vivificante y tierno. 


Cortamos con afán pasto que enerva 
En un sepulcro venerada rosa ; 

Pero pasa el dolor, crece la yerba, 

Y el rosal muere en la desierta losa. 


Todo pasa ! Gran Dios ! todo trasmuda 
Desde el grano de polvo hasta el cometa, 
Y solamente su dolor no muda 
El corazón del que nació poéta ! ! 


El canto del poéta es la armonía 
Que del cisne la fábula revela : 

Que comienza su canto en la agonía, 
Y del dolor, cantando, se consuela. 


Digitized by CjOOQle 



ARMONIAS. 


113 


Su suerte es cual la suerte de la aroma 
En su árbol espinoso suspendida, 

Que solamente con amor se toma 
Si al pié del árbol se encontró caída. 


Su fujitivo brillo es el que inflama 
Lámpara que desvista la pupila, 

Que de la lumbre que su sien derrama - 
Nace la sombra que á su planta obsila. 


Anjel en proscricion sobre la tierra 
Camina peregrino entre profanos, 

Y dentro el corazón recuerdo encierra 
De otro ser, de otro amor, de otros hermanos. 


Tibias reminiscencias de otra vida 
Animada de Dios con los alientos, 

Que antes de ser de lo alto desprendida 
Vagaba en los celestes pavimentos. 


Recuerdo de una dulce melodía 
Que vibra en sus oidos hechicera: 
Recuerdo de la luz de un claro dia r: 
Recuerdo de una eterna primavera. 


Digitized by v^ooQle 


114 


ARMONÍAS. 


Por eso un mundo su memoria créa, 
Intimo, santo, espiritual y puro, 

Donde su mente con valor campéa 
Lejos del bajo lodazal impuro. 


Mezcla de sombra y luz, sueña la gloria, 
Sueña mundos de dichas y de amores, 

Y luego al despertar toca la escoria 
De este prosaico mundo de dolores. 


Mundo estéril en sí — grano de arena 
Perdido en los desiertos del vacío, 

Y que un monton de insectos acolmena, 
Grandes por su insensato desvarío. 


Parodias de poder que alzan las manos 

Para medir la mente del poéta 

Sacrilega intención !!.... atrás, profanos. . . 
De rodillas caéd .... es el profeta. 


Es la palabra del Señor caida : 

La que oyó el Sinaí sobre su cumbre : 
La que tocó la sien adormecida 
De Abrahám bajo mísera techumbre: 


Digitized by v^ooQle 


ARMONÍAS* 


115 


Es la palabra del Calvario Santo 
La que en el lábio del poéta espira, 

Cuando en medio á la noche entona el canto 
Al blando son de la amorosa lira. 


Cuando la tempestad bate sus alas 
Y se apaga la luz de las estrellas, 
Oscureciendo en las etéreas salas 
Del Hacedor las veneradas huellas; 


Cuando la luna pálida desliza 
Un rayo de su luz sobre las olas, 

O al través de las hojas sublimiza 
El negro mármol de las tumbas solas; 

Cuando al nacer el sol canta las flores 
O al mirar la mujer, su mente inquieta 
Canta su corazón y sus amores, 

De rodillas caéd es el profeta. 

Su palabra es de Dios ; su amor, profundo . .. 
Silencio! ¡Qué? ¿la humanidad suspira? 

No es la grita bacanal del mundo 

Atrás la inspiración atrás la lira 


Digitized by v^ooQle 


116 


ARMONÍAS. 


IL 


Apaga, mi Carlos, 

La fuljida llama 
Que en tu ánima inflama 
Aquel que cuida 
La sangre en la vida, 

La aroma en la flor. 

El joven y verde 
Retoño de palma 
Que crece en tu alma, 
Sus raíces hundiendo, 

Y, apenas creciendo, 
Empaña su sombra 
Tu pálida tez,. 

Arráncalo, amigo, 

De lo honda del seno, 
Que son de veneno 
Sus raíces malditas, 

A par que benditas- 
Las flores que brota 
Para otros después. 


Google 



ARMONIAS. 


llT 


III. 


Poeta! ¿aquí? ¿ sobre la yerma arena 
Do la sombra del Andes se dilata ? 

¡Oh, Carlos, por piedad: aquí no suena, 
Sinó el silvo del plomo que nos mata l 

En los bosques de América mi madre 
No sonará en un siglo el harpa de oro: 

La lanza y el cañón y el triste lloro 
Saludarán del Inca el rejio padre. 

Mas allá de los ríos y la sierra * 

Mas allá de los llanos de la Pampa, 

Donde en cuajos de sangre el callo estampa 
El adiestrado potro en torpe guerra ; 

Mas allá de matar, el pensamiento 
No en ía rejion de América se escucha. 

Un siglo hay que lidiar; y de la lucha 
Que conmueve del Andes el cimiento 

Otros siglos saldrán. Sobre las olas 

Y los montes de América y sus galas, 

El ánjel del futuro abre sus alas, 

Y en las etéreas cabidades solas 


Digitized by v^ooQle 



118 


ARMONIAS. 


Le canta el porvenir. Cuando las püege 
Reposará en la sien del Chimborazo, 

Y al mundo de Colon, tendido el brazo, 
Bendecirá feliz. — Entonces llegue 


A tus nietos la lira y la esperanza ; 

Que el jénio entonces si á la gloria aspira, 
Las leves cuerdas de la blanda lira 
No cortarán los filos de la lanza. 


IV. 


No cantes, Carlos mió; no cantes, y tu mano 
Desprenda de la lira las cuerdas al vibrar : 

Por compasión no cantes — Yo te amo coma hermano 
Y al abrazarte quiero tus ojos sin llorar. 


Tus primitivos cantos son puros y suaves 
Como la luz del alba para anunciar el sol : 

Tus pensamientos, tristes, como las tiernas aves 
Cuando á morir empieza del dia el arrebol. 


Digitized by 


Google 


ARMONIAS. 


119 


No cantes, no; mi acento también era de amores, 
El trino de las aves, en mi primera edad — 

Pero después mi lábio se enmudeció á las flores, 
Y hoy canto salamente la ronca tempestad. 


El astro de mi vida, distante del ocaso, 

Se oscureció entre nubes al irradiar mi sien ; 
Y en sempiterna noche, mi vida es el yerbaso 
Que bate de las ondas el rápido vaivén. 


Si hubiera ido con ellos y con la hoz filosa, 
Cuando á cegar las mieses los labradores van; 
Tendría alguna patria, tendría alguna chosa 
Y un rato de sosiego para comer mi pan . 


Oiría de mis padres los cándidos consejos, 

De los prendidos leños á la amarilla luz ; 

Y, cuando ya del mundo se despidieran, viejos, 
Iría por las tardes á venerar su cruz. 


Y el sitio de su lecho, mas tarde con mi esposa, 
Del nuestro fuera sitio como heredado bien ; 

Y el mió ocuparía mi prole cariñosa, 

JJasta llevar mis huesos junto á la cruz también. 


Digitized by 


Google 


•»**.*:. 



120 


ARMONIAS. 


Pero ¡ay ! la luz del alma tan solo alimentara,. 
Y vivo cual arista que lleva el aquilón ; 
Sintiendo, cual sarcasmo de mi fortuna rara, 

Que si me falta suerte me sobra corazón. 


Quien sabe si la copa que rebordó temprana 
Me guarda todavia las heces de la hiel ! 

Quien sabe, sí, quien sabe si llegaré mañana 
Al pié de tus umbrales para dormir en él ! ! ! 


Y, en tanto que las playas del estranjero habito, 
¿Qué pecho conmovido palpitará por mí? 

¿Qué aliento por mi frente discurrirá bendito 
Para apagar acaso mi sufrimiento así? 


Cuál voz me pertenece ? Cuál alma me adivina? 
En qué amoroso seno reclinaré mi sien ? 

Quien és la que su rostro sobre mi rostro inclina 
Y me habla misteriosa de sus amores ; quién ? 

Ninguna ¡ay! Quién ama del pobre Peregrino 
Su pálido presente, su oscuro porvenir ! ! 

Si encuentra alguna rosa perdida en su camino 
La fiebre de su mano le secará el vivir. 


Digitized by CjOOQle 


ARX0MIA9. 


121 


No cantea, caro amigo. De la sensible lira 
Mis fibras se ablandaron al inspirado son ; 

Y el hálito del viento que poT mi sien suspira 
Conmueve y estremece mi herido corazón. 


Mas jóven que tu amigo no elevarás el canto ; 
No aspirarás mas jóven el aura popular; 

Y al descender los años habrás llorado tanto 
Que se helará en tus ojos la lágrima al brotar. 


Y, tras los desengaños, el frió escepticismo 
Te filtrará cual filtra la nieve por la flor, 

Y dejará insensible dentro tu pecho mismo, 
Como en la flor el ambar. tu fraternal amor. 


Y si ora te enamoras de la insensible piedra, 
Del ave, de la liormiga, del huérfano alhelí, 
Mañana de las tumbas arrancarás la yedra, 
Indiferente el muerto y el vivo para tí. 


Y un día de ventura, mas tarde será vago 
Eecuerdo que los velos del tiempo cubrirán; 
Como al nadar un cisne por ajitado lago 
Sus huellas poco á poca despareciendo ván. 


Qigiitzed by 


Dgle 



122 


ARMONIAS. 


No cantes — vulgariza tu sien entre los hombres, 
En medio al laberinto te mirarás feliz — 

Pues con saber tan solo sus rostros y sus nombres 
No perderán tan pronto tus flores el matiz. 


V. 


Mas si tu alma necesita 
Romper los terrenos lazos, 

Yen, dulce amigo, á mis brazos 
Y conversemos los dos. 

Que unísonos confundiendo 
Tu corazón con el mió, 

Cuando el mundo nos dé hastío 
Conversaremos de Dios! 


Y, al cesar nuestras palabras, 
Tu te volverás al mundo; 

Yo me volveré al profundo 
Arcano del corazón ; 

De donde arranco, mi Carlos, 
Pedazos de mi ecsistencia, 

Ai sacar de la conciencia 
Raíces de la inspiración. 



ARMONIA DECIMA-SEPTIMA 


RÁFAGA. 


<^ 222 > 


Digitized by v^ooQle 


Digitized by 


Google 




iSSgJPxHALÁ, exhala á tu capricho, libre, 
Corazón mió, tu dolor, ó risa, 

Tus temporales, ó lijera brisa, 

Ronco alarido, ó melodiosa voz. 

No lates, no, para formar el eco 
De ajenas voces; tu primer acento 
Solo fué tuyo,, tu postrer aliento, 

Sin mezcla alguna volará hasta Dios. 


Apura, apura con amarga risa 
Corazón mió tu letal veneno; 

Apura, apura que del cáliz lleno 
Bebes y miras que rebosa mas. 

Hoy es un dia de los mil que pasas 
Cornos las sombras de la tarde triste, 
Como la flor que el huracán enviste, 

Y quiebra y yerma en su volar tenaz. 


120 


ARMONIAS. 


En que la vida con dolor te pasa, 

En que está fria y sin valor el alma, 

Y una salvaje y desabrida calma 
Remplaza el fuego de tu ardor febril. 

Que el mundo miras y del mundo ries, 
Risa mas ágria que la hiel que bebes, 

Y en otro mundo á palpitar te atreves 
Que allá te forjas en delirios mil. 


Que vengan ora á prefijarte leyes 
Esos pigmeos que su voz levantan, 

Y creen que el arte de temor espantan 
Dogmas dictando con hinchada voz. 

Que dól discuten sin saber que el aíte 
No es otra cosa que la misma vida, 

Que de vigor é inspiración henchida 
Rompe sus diques y se eleva á Dios. 


Diles que vengan y profanos dicten 
Formas al arte, la misión al vate ; 

Que hablen de leyes y tenáz combate 
De un arte viejo, y el que joven eren. 

Que dén preceptos y formulen dogmas, 
Que abran programas de sonoros temas 
Bellas escuelas, y á la vez sistemas 
Que á los poétas su destino dén. 



ARMONIAS. 


}27 


Que vengan hoi á prefijarle sendas 
A lo que sientes palpitar violento, 

Y después vayan á decir al viento : 
“Torced el vuelo y caminad ahí. ” 

Diles que pongan sobre tí su mano 

Y digan luego si cual tu latieron ; 

Si alguna vez inspiración sintieron, ' 
Para ser jueces de la que hay en tí. 


Exhala, exhala á tu capricho, libre, 
Corazón mió, tu dolor, ó risa, 

Tus temporales, ó lijera brisa, 

Ronco alarido, ó melodiosa voz. 

Es tu misión la inspiración que sientas ; 
Tu arte, es tu vida; tu sistema, tu alma, 
Altiva ó mansa, con ardor ó calma ; 

Y tus preceptos los que ponga Dios. 


No temas, no, de la censura, y burla, 
Corazón mió, su severo juicio, 

Sino es su fallo para tí propicio, 

No menos libre volarás do quier. 

Ella se ocupa en levantar murallas 
Para encerrar el sentimiento en ellas ; 
Y el corazón en agrandar las huellas 
Por donde pueda sin temor correr. 


Digitized by v^.ooQle 



128 


ARMONIAS. 


No temas nunca, y como nave osada,. 
Suelta tus velas á meroed del viento, 

Y cuando sople vendaval violento 
Las olas rompe del rujiente mar. 

Y cuando pliegue sus inmensas alas 

Y quede el mar trasparentando al cielo, 
Entonce suave con tranquilo vuelo, 
‘Podrás la linfa sin alan surcar. 


¿ Quién koi se atreve á señalarte rumbo 
Cuando tu mismo tu destino ignoras? 

A tí, misterio, que ignorado lloras, 
Arcano inmenso que formara Dios! ! 

Exhala, exhala á tu capricho, libre, 
Corazón mió, tu dolor ó risa, 

Tus temporales, ó lijera brisa, 

Ronco alarido, ó melodiosa voz. 


4 de Octubre 1842. 



Digitized by CjOOQle 



ARMONIA DECIMA-OCTAVA. 


EL RELOJ. 


<SS£^222> 


Digitized by 


Google 



Digitized by v^ooQle 



Süa 


Rio Janeiro, 1844. 

^Ü^onó en la vecina iglesia 
La campana del reloj, 1 ¡ 

Diciendo: “pasó una hora 

Y á la eternidad cayó.” 

Eco lúgubre del tiempo 

Que con fatídico son 
Nos manda que repitamos 
En cada momento : | adiós ! 

Pero el mundo solo mira 
Porvenir en el relój : 

Dá lar una y desespera 

Alguien que espera las das 

Las doc$ espera deí dia 
El pobre trabajador, 

Y las doce de la noche 
El amante corazón. 

T. x. 9 


Digitized by Google 


132 


ARMONIAS. 


Las horas que van pasando 
No se cuentan al relój, 

Cuenta el hombre las que faltan, 
Mas nunca la que pasó; 

Así al sonar la campana 
Suele en secreto decir: 

“ Las que ha de marcar espero, 

“ Por que esperar es vivir.” 


Es, pues, entonces en el mundo mió 
Indiferente para mí el relój : 

Pasen las horas á su antojo, pasen, 
Traénme lo mismo que las diez, las dos. 


Yo nada espero — mi cansada vida 
Ni llorar puede ni sentir amor: (*) 
Del llanto mió se agotó la fuente, 

La llama activa del amor murió. 


Ya con el mundo los estrechos lazos 
Mi descontento corazón rasgó ; ' 

Lo mismo el dia de mañana espero 
Que ayer las horas esperé de hoi. 

(*) Verso del Sr. Echeverría. 


_ Digitized by 


Google 



ARMONIAS. 


133 


Activo foco de pasiones mi alma 
A los incendios del amor cedió, 

Y grande placa de cristal mi mente 
Yida y verdades trasparentes vio. 


Sé que si escucho de mujer querida 
Latiendo el alma su amorosa voz, 

O ella se engaña al pronunciar, “te amo,” 
O á mí me miente con dobléz mayor. 


Sé que si el seno de los hombres busco 
Y mi cabeza y corazón les doi, 

Luego que espriman de mi ser la esencia 
Con risa amarga me dirán: ¡adiós! 


Y sé que es hoi lo que será mañana 
El mundo, el hombre, la mujer y el sol ; 
Y pues que todo lo que viene he visto 
Traénme lo mismo que las diez, las dos. 


Yo nada espero: — ni dolor, ni risa 
En la indolencia que mi ser cayó — 
Si hoi tengo hastío le tendré mañana 
Es mueble inútil para mí el reloj. 


Digitized by 


Google 





Digitized by v^ooQle 


Miom DECIMA-H0MA. 


UNA LÁGRIMA DE AMOR. 


Digitized by Google 



Digitized by v^ooQle 




Ilena el alma de recuerdos, 
Suspirando el corazón, 
Desprendióse de mis ojos 
Una lágrima de amor. 

¡ Ay, fué gota de rocio 
Que en la noche se perdió; 

Ni una flor abrió su cáliz 
A esa lágrima de amor ! 


Tu que gozas cuando pagas 
Con desdenes mi pasión, 

Fué mas tuya que tu misma 
Esa lágrima de amor. 

¡ Ay, me matas y te places, 
Mas me venga el justo Dios: 
Pues no sabes ¡ ay ! el precio 
De una lágrima de amor ! ! ! 


Digitized by v^ooQle 


Digitized by v^ooQle 



ARMONIA VIJESIMA. 


CANTO DEL PEREGRINO. 




Digitized by 


Googl 



Digitized by Google 


©&35S© ©as» aa&a©&asi© 0 


Rio Janeiro. 


or estranjeros marea 
V agando peregrino, 

El sol de mi destino 
No vierte claridad; 

Y al golpe de las ondas 
Que azotan mi barquilla, 

Me alejo de la orilla 
De la felicidad. 


La senda del proscrito 
No brota nunca flores, 

Y el ¡ay! de sus amores 
No encuentra un corazón ; 

Se estingue en el vacío 
De su desierta vida, 

Como la luz perdida 
De fátua exhalación. 


Digitized by 



142 


ARMONIAS. 


De lágrimas opreso 
Mi corazón suspira, 

Y en derredor no mira 
Sino horfandad de amor ; 

No hai en la tierra im seno 
Donde posar mi fíente, 
Cuando doblar se siente 
Bajo glacial dolor. 


Las esperanzas verdes 
De mi temprana vida, 

En la estación florida 
Se acongojáran ya; 

No hai en la tierra un lábio 
Que con su aliento quiera, 

Mi mustia primavera 
Reanimar quizá. 


Con el destino adverso 
Mi corazón combate, 

Y ante el dolor se abate 
La fuerza del vivir.; 

No hai. ojos en la tierra 
Que quieran con su llama, 
Iluminar la trama 
Frájil de mi ecsistir. 


Digitized by CjOOQle 



ARMONIAS. 


143 


Cual muere paso á paso 
La claridad del dia, 

Se estingue el alma mia 
Sin porvenir, ni luz ; 

Un dia el Peregrino 
No habrá para su fosa, 

Ni el llanto de una hermosa, 
Ni lápida, ni cruz ! 



Digitized by )OQle 



Digitized by v^ooQle 


ARMONIA VI JESIM A -PRIMERA, 


EN UNA CARTERA. 


OCC 


Digitized by 


Google 




Digitized by v^ooQle 


S33 && ©3 ¥a&<33 

DE ÜJÍ AMIGO. 




ara disipar las letras 
Que grabo en este papel 
¿Qué liaremos, Julio, con él? 
Consumirlo ¿no es verdad? 

Pues lo mismo es necesario 
Que se consuma mi vida, 
Para dejar estinguida 
Dentro el alma mi amistad. 


Si es grato en la dura ausencia 
El recuerdo de un amigo, 

Di que has dejado conmigo 
El que mas te quiere á tí. 

Y di siempre allá en Europa, 
Al mirar el sol naciente, 

“Viene de alumbrar la frente 
“De quien ha pensado en mi.” 


Digitized by v^ooQle 



ARMONIA VIJESIMA-SEGUNDA. 


A DIOS. 


Digitized by Google 



Digitized by 




& 

e©9 

^^EÑOK, no te profana 
Al hablarte de amor mi voz mundana, 
Porque yo sé que con tu mismo aliento 
El fuego enciendes que en mi pecho siento. 

La cristalina gota 
Del limito matinal sobre las floree ; 

El pequeSuelo arbusto 
Besando el mar desde la pefia rota ; 

Al espirar el sol, los mil colores 
Que huyen la noche con su cefio adusto ; 
De los nifios la risa y las congojas ; 

De las palomas el sentido arrullo ; 

La música del céfiro en las hojas, 

Y el cristal de una fuente y su murmullo, 
Fueran siempre, SeSor, al alma mia 
El terso espqjo dó tu imijen vía; 

Dó mis ojos, Sefcor, te contemplaran 
En tu esencia de amor y de pureza, 

Como el trueno y el sol me revelaran 
Tu eminente poder y tu grandeza. 


Digitized by v^ooQle 



152 


ARMONIAS. 


Pero nunca jamás te hallé mas bueno, 
Ni mas sublime en débil criatura, 

Que al sentir en mi seno 
Este mar de inquietudes y ternura. 
Hoi no vivo por mí — vivo en la vida 
De una mujer que á revelarme vino, 
La esencia celestial que hai escondida 
En cuanto es obra de tu ser divino. 


Hoi sé que puede un corazón humano 
En otro corazón sentir sus penas, 

Y en la leve presión qué hace una mano 
Trasmitirse la savia de las venas. 

Hoi sé que puede la abrasada boca 
Ceder el agua en medio del desierto; 

Por evitar un ¡ayí darse una vida; 

Y adorar cuanto mira y cuanto toca 
Bella y amante la mujer querida. 


Esa tu mente fué, Dios jeneroso, 

Cuando ese imán pusiste dentro el seno, 

Que arrastra misterioso 
Un ser hácia otro ser, de encantos lleno. 

Y eso es, mi Dios, lo que en mi pecho siento; 
J31 calor mismo de tu, mismo aliento ; 


Digitized by v^.ooQle 



ARMONIAS. 


153 


Y no á tu grave Majestad profana 
Al hablarte de amor mi voz mundana. 


Si tu me has dado lo que siente mi alma 
Si tu me has dado la mujer que adoro, 

Haz que yo goce en calma 
Su dulce amor, mi celestial tesoro. 

En plácido sosiego 
Hazla mia no mas — solo con ella, 

Mas te veré, Señor, cuanto mas bella 
La halle á la luz de mi amoroso fuego. 


Una cabaña en las desiertas islas 
Del alto Paraná, seráme un Éden, 

Si allí, en mi seno su cabeza hermosa, 
Tiernos mis ojos contemplarla pueden. 
Sentada en mis rodillas 
Coronada de flores, 

En la tarde tranquila y silenoiosa, 

Del rio en las orillas, 

Tu escucharás, Señor, nuestros amores 
En las voces sentidas 
De dos almas en una confundidas. 



154 


AUTOBUS. 


Ella do inspira sino amor del cielo, 
Porque tanto de cielo representa 
Que á veces creo que remonta el vuelo 

Y en ánjel ó en perfume se me ausenta. 

Ella no exalta, nó, mi fantasía; 

Ella hiere, Señor, con májio encanto 
La sensibilidad del alma mía, 

Como la luna sobre el mar sin olas, 
Como en el templo el relijioso canto, 
Como en lo espeso de las selvas solas 
La música del viento, 

El quejido de amor de las palomas, 

Y el penetrante aliento 
De las auras besando las aromas. 

Ella es la imájen que forjó mi mente 
Allá en mis creaciones de poóta, 
Cuando de mi alma ardiente 
La inspiración secreta 
Me hiciera imajinar lo que no vía, 

En mi ambición de amor y poesía. 

Ella no siente sino amor del alma, 

Y pudorosa y tímida y amante 

A mi sensible voz pierde su calma, 

Pero en su víijen seno, 

De sueños de ánjel y suspiros lleno, 

La flor de su virtud queda fragante. 


Digitized by 


Google 



ARMONIAS. 


155 


Mujer de corazón, ama y padece, 

Y en su mismo sufrir su amor se escita, 

Como abre y enrojece 
La rosa con el sol que la marchita. 

Mujer en su belleza, 

Y ánjel en su bondad y en su pureza, 

Aun no comprendo si en mi amor profundo 
Me vence el cielo, ó si me vence el mundo. 

Solo sé que contento, 

Cuando á su lado estoy, mas pienso en ella 
Que en los ardores que en mi pecho siento, 
Aún cuando la amo tanto y és tan bella. 

Dáme dicha, Señor, en mis amores, 

Dame paz y sosiego, 

Que á tanto amor son tantos los rigores 
Que á tí levanto mi sentido ruego. 

A tí á quien no profana 
Al hablarte de amor mi voz mundana, 

Por que yo sé que con tu mismo aliento 
El fuego enciendes que en mi pecho siento. 


Digitized by CjOOQle 


Digitized by v^ooQle 


ARMONIA VIJESIMA-TERCERA. 



Digitized by v^ooQle 


Digitized by v^ooQle 




& 8a. 


te han hecho las flores 
Que burlando su aroma y sus colores 
Yas á humillarlas en su propio trono? 
Por qué pones al lado dé la rosa 
Tu cintura jentíl, tu frente hermosa ? 


Por qué te acercas para hacerle agravios 
Al clavel purpurino con tus labios? 

Por qué á la flor lijera 
De la leve inocente enredadera 
A acariciar te atreves 
Con tus manos mas puras y mas leves ? 


Digitized by v^ooQle 



160 


ARMONIAS. 


Por qué la esencia pura 
Que exhalan ellas de su cáliz lleno, 
Humilla con sus hálitos tu seno 
Perfumado de amores y ternura ? 


Déjalas donde habitan; 

Donde amanecen y se ostentan bellas, 
Pues las flores mas lindas se marchitan 
Si estás en el jardín al lado de ellas. 


Deja esos brotos pobres de la tierra 
Que gozen de su corto y fugaz dia, 

Que harto aroma y beldad en tí se encierra, 
Brillante flor de hermosa poesía. 


Flor que en mis sueños de oro 
Imajiné en mi seno colocada: 

Que luego á mi ilusión dejó burlada: 
Y que si mas se esquiva mas la adoro. 






Digitized by v^ooQle 



ARMONIA TIJESIMA-CIIARTA. 


CANTO DEL TROVADOR. 


Digitized 


byGoogle 



Digitized by v^ooQle 





las sombras de la noche. 
Suspirando el corazón, 

Llega al pié de tus ventanas 
A cantar el trovador. 

Todo es mudo y mistorioso, 

Todo sombras en redor ; 

Niña hermosa que despiertas 
¿Tú no hospedas el amor? 

Escucha sus cuitas ¡oh niña, por Dios ! 

Abre, hermosa, tus ventanas 
Que aun no brilla el claro sol ; 

Y la luz de tus pupilas 
Sea el sol del trovador. 

Abre, niña, que mañana 
Palpitando el corazón, 

Rogarás porque te ruegue 
En las noches el amor. 

Escucha sus cuitas ¡oh niña, por Dios! 


Digitized by 



ARMONIA VIJESIMA- QUINTA. 


Á BUENOS AIRES. 


Digitized by Google 



Digitized by v^ooQle 




DECLARADA LA INTERVENCION ANGLO-FRANCESA. 


Rio J&neifo, 1845. 



" TíU y§3, patria mía, 

Des naves de 1 a Europa sobre el Plata, 
Hacen la onda jemir; y de sus reyes 
Otra vez por tus playas se dilata 
El éeo de su voz datando leyes* 

Se oseureoid aquel día» 

Radiante luz de tí, sombra de Europa, 
En que al huir las naves de Inglaterra, 
Dando á tus playas con pavor la popa, 
Dejaban sus pendones 
De alfombra ensangrentada de tu tierra, 
Y en sus rendidas armas 
El símbolo primer de tus blasones. 


168 


ARMONIAS. 


Se oscureció aquel dia, 

Sin noche en tus anales, 

En que del Plata las jigantes olas 
Sorbiéndose las naves españolas, 

Lanzaban á tus manos 
Para adornar tus santas catedrales, 

La enseña de los héroes castellanos. 

Qué ha sido de tus tiempos, patria mia? 
Qué ha sido de tus glorias y tus hombres? 
No eres mas que una lápida bordada 
De emblemas y de nombres, 

Sobre cenizas descansando fria, 

De polvo y de malezas rodeada ! 

Buenos Aires! ¿Becuerdas aquel tiempo 
De libertad, de gloria ? — Pues el mundo 
Que, cuando grande, te batió las manos, 
Desprecio siente ó desamor profundo, 
Cuando esclava te vé de los tiranos. 

Y yo, yo que te debo 
La vida que respiro, si prolijo 
A nombrarte me atrevo, 

Es porque yo respeto la grandeza 
De tus pasados dias. . . . como al hijo, 

En cenagal de vicios degradado,- 
Le doblamos de paso la cabeza 
En homenaje de su padre honrado. 


Digitized by v^ooQle 



ARMONIAS. 


169 


Te insultan ¿y porqué? ¿Lo ignoras? Habla: 
Pregúntalo al gaucho que consientes 
Jugar con tus destinos, cual un dia 
Jugaba á degollar los impotentes 
Toros prendidos al certero lazo, 

Y en salvaje alegría 
Mostraba tinto de su sangre el brazo, 

Cuando allá entre las hordas de la Pampa 
Era de Satanás alma y estampa. 


Ante la luz del siglo en que vivimos, 
Ante la relijion y paz del mundo, 

La sangre con que empaña nuestro suelo, 
Y su sed de delitos insaciable, 

Son un sarcasmo bárbaro, ecsecrable 
A su siglo, á la paz, al mundo, al cielo. 

El linde de los pueblos 
Ya no marcan sangrientos los aceros; 

Ni su poder levanta 
Cristiano pueblo en cráneos estranjeros, 
Pisando de otros pueblos la garganta. 

Y Rosas, la primera 
Reputación del siglo, iluminada 
Con las llamas del Tártaro: pigmeo, 
Jigante en lo atrevido — “donde quiera, 
Dijo, alcance mi mano ensangrentada, 

Soi yo quien lo deseo, 

Brote sangre la tierra, y sangre y sangre,” 


Digitized by 


Google 



170 


ARMONIAS. 


Y las olas del Plata, 

Y el Uruguay salvando sus lejiones, 

De un pueblo joven, desgraciado, hermano, 
Hizo teñir sus campos de esoarlata ; 
Borrando con la lei de sus cañones 
La cara independencia que le dieron 
Jenerosos los viejos campeónes. 


Los ecos del cañón vibrando fueron 
Por las olas atlánticas á Europa, 

Y la Europa escuchó. . . . Cansada dijo, 
Como Dios á la mar “tu linde fijo, 

“De aquí no pasarás" Y ved la popa 

De las guerreras naves de repente 
Desplegar en el Plata las banderas 

De la Francia y de Albion 

¡Triste destino 

Es el tuyo, infeliz pueblo aqentino ! 

Por la ambición de un déspota insolente, 
Tienes que soportar las estranjeras 
Penas de justa lei, siendo inocente : 

Así para estirpar yerba dañina, 

Si caba el labrador profunda huella 
En estenso jardín, hiere por ella 
La raiz de la inocente clavellina. 


Digitized by v^ooQle 



ARMONIAS. 


171 


Él, nada mas. Su loco desvario, 
Su sed de sangre, su ignorancia terca 
Labra tu esclavitud, tu yugo impio, 
Y de ignominia y de baldón te cerca. 


¿Te pesa ver el pabellón de Mayo 
Por la primera vez escarnecido? 

Pues sacude el desmayo 
Pronto del corazón. En el momento 
Un cadalso levanta, y suspendido 
Amanezca el salvaje 
Con la melena ensangrentada al viento. 


TJn cadalso, dos, cien ó mil cadalsos 
¿Qué importa?— son la cuenta del verdugo— 
Mas por librarse de tamaño ultraje, 

Si es necesario que sacuda el yugo 
Al fin un pueblo uncido, mil gargantas, 
Cortadas por la lei, ya no son tantas; 

Y el pueblo que las corta, con sus manos 
Se libra de la afrenta y de tiranos. 


Él, nada mas. Astuto y mn coraje, 
No le acompaña al crimen la osadía, 

Y culpa á loa proscritos de ese ultraje. 


Digitized by v^ooQle 



172 


ARMONIAS. 


I Mentira, patria mia ! 

Mentira, como su alma, emponzoñada ; 
Negra como la sangre de su seno ; 

Torpe como su estirpe renegada ; 

Agria como la leche con veneno 

Que nutrió sus entrañas, cuando al mundo, 

En vez de madre, le abortó el profundo. 


¡ Mentira, patria mia ! 

Arjentino y traidor no alumbra el dia : 
Y tus proscritos por do quier errantes 
Sin hogar, y sin pan, y peregrinos, 

Son desgraciados, sí, pero arjentinos. 


En campo abierto, con desnuda frente, 
A los tiranos por do quier buscaron, 

Y, á par del brazo el corazón valiente, 
Quebraron lanzas donde lanza hallaron : 

Y solo al pié de la bandera nuestra, 

Y mandados en lengua de Castilla, 
Centellaron los sables en su diestra, 

Para labar con sangre tu mancilla. 


Digitized by CjOOQle 



ARMONIAS. 


173 


Si á la faz otra vez de las naciones 
La Francia huye la guerra; 
Alzando á Dios el alma esperanzada 
¡ Oh Rosas! otra vez te probaremos 
Que cañones y ejércitos tenemos, 
Mientras tengamos corazón y tierra. 


Mientras haya arjentinos 
Que lleven, como yo, sobre su frente 
La libertad y el patriotismo escritos, 
Y dentro el corazón la fiebre ardiente 
Del odio por tu nombre y tus delitos. 


Hombres que, como yo, ni desesperan 
Cuando te halaga la fortuna un dia, 

Ni la victoria esperan 
Mas que de su tesón y su osadia. 


Como yo, que mi credo es la victoria ; 
Mi fé la libertad, y mi esperanza 
El porvenir, de cuyo sol hermoso 
Un destello do quier mi mente alcanza. 


Digitized by 


Google 



174 


ARMONIAS. 


Destello bendecido por mi lira, 

Hoi bajo el arco tropical radioso 
Donde el cielo, la luz y el campo inspira; 
Ayer sobre las ondas del océano, 

Bajo el dia sin sol del yerto polo, 
Guando perdido y solo, 

A las fráguas del rayo alcé la mente 
Con la lira de bronce entre mi mano; 

Y al son de las tormentas y los vientos, 
Rujiendo mis acentos, 

Lancé una maldición sobre tu frente. (*) 


(*) Alusión al Peregrino. 



Digitized by v^ooQle 



armonía vijesiota-sesta. 


A TERESA 



Digitized by v^ooQle 





■ • f r - 

@ WM BWMM©* 

A TERESA. 





En el mar — Abril de 1846. 



“De su noche eternaí rasgando e%fi.o 
Un dia de oro apareció en el cielo ” (*)' 



eterno á su memoria! 
La primer hoja de gloria 
En que comienza la historia 
De su ardiente corazón ! 


Historia corta, escondida 
De su pecho en lo profundo, 
Pero que vale una vida 
Inefable sobre el mundo, 

Un siglo en la creación. 


(*) Aun cuando esta Armonía no hace parte del Peregrino, 
poema del mismo autor, puede sin embargo considerarse como 
un*episodio del canto XI. 

T. I. 12 


Digitized by Google 


ARMONIAS. 


IHa cuyo sol divino 
Lanzará siempre al camino 
Del errante Peregrino 
Un rayo de claridad. 

Recuerdo bello y constante, 

Que en su memoria incrustado, 

Cual magnífico diamante 
Dará luz al desgraciado 
Recuerdo de su horfandad. 

Qué importa que el día de oro 
Le mostrase su tesoro 
Como rápido meteoro 
Su luz en la lobreguéz ? 

Bendito el hombre que diga : 

“Mi alma un recuerdo en el mundo 
“De felicidad abriga, 

“Que robó á un solo segundo 
“En una suprema vez.” 

Gracias, hermosa señora; 

El corazón que atesora 
Tu pura imájen que adora, 

Gracias rendido te dá. 

Sola una vez en la vida 
Fué feliz el Peregrino ; 

Gracias, su bella querida, 

En tu recuerdo divino 
Grabado ese tiempo está. 


Digitized by v^ooQle 



ARMONIAS. 


Sus primeras impresiones 
Fueron esas afecciones 
Que sienten los corazones 
En su primer juventud ; 

Esas dulces simpatías 
Tranquilas y fraternales, 

Que las almas de armonías 
Gozan casi viij inales 
En su tierna beatitud. 

Y el amor de esa María, 
Que en otro tiempo creía 
Su entusiasta fantasía 
El fuego de la pasión, 

Era apenas el ambiente 
Purísimo de su alma, 

Que ajitaba dulcemente, 

En su primitiva calma 
Su sensible corazón. 

Era el amor á las flores, 
El amor á los colores 
Con que pinta los albores 
El risueño amanecer. 

Pero no estaba en su seno 
La vida de las pasiones, 

Con su savia y su veneno, 
Con sus rudas impresiones, 
Con su salvaje poder. 



180 


ARMONIAS. 


Poder que hiere de muerte 
El pensamiento mas fuerte, 

Y que no deja otra suerte, 

Que el suicidio ó el amor. 

Ay! tú lo sabes, señora: 

Tú fuiste quién en su pecho 
Marcó la primera hora 
Del temporal que deshecho 
Batió á la pasión en flor! 

No lastima mas la frente 
El rayo rojo y ardiente 
Del sol que brilla inclemente 
Bajo el arco ecuatorial, 

Que tu lánguida pupila, 
Cuando en un año de penas, 
Estuvo fija y tranquila, 
Quemando su alma y sus venas 
Con su rayo celestial. 

Y no ruje una tormenta 
Del trópico mas violenta, 
Cuando la calma fomenta 
Del Eter la pesantóz, 

Que en los senos de su alma 
Su oculta pasión rujia, 
Fomentada por la calma 
Que en tu rostro percibía 
r Y en tu finjida esquivéz. 


Digitized by 


Google 


ARMONIAS* 


181 


Mas el náufrago que toca 
Casi espirando la roca, 

Donde á sus fuerzas convoca 
Para alabar al Señor, 

No siente, no, la alegría, 

El puro contentamiento, 

Que el Peregrino aquel dia 
En que bebió de tu aliento 
El primer soplo de amor. 

Tibio el sol de tus rigores, 

De su alma entonces las flores 
Volvieron á sus colores 

Y á su frescor otra vez ; 

Y al soplo vivificante 

El cáliz todas abrieron, 

Y de su aliento fragante 
En tu atmósfera esparcieron 
Los hálitos de embriaguez. 

Recuerdas ? ¡ Como te quiso ! 
Como vió hecho un paraíso 
De oculto máj-ico hechizo 
El universo por tí! 

Recuerdas, Teresa, el lago, 

Y la luna y la barquilla? 
Recuerdas el dulce halago 
Con que del mar á la orilla, 

Te hablaba una tarde así: 


182 


ARMONIAS. 


“Alma del alma mia, cuan bella es esta hora 
“Sintiéndote á mi lado y á orillas de la mar! 

“Ay! como eres hermosa! El sol se descolora, 

“No yes? Se ha enamorado de tu beldad quizá. 

“Yo sé que es mui sublime para que dure mucho 
“La dicha que los cielos me han regalado en tí; 
“Mas no pensemos esto — Cuando tu voz escucho, 
“De todos los mortales yo soi el mas feliz. 

“Mi orgullo es el amarte. Mi lauro de poéta, 
“Poseer para mi lira tu celestial amor; 

“Tener entusiasmado, dentro la mente inquieta 
“Los últimos sonidos de tu adorada voz. 

“Que linda es tu cabeza, mi enamorada hermosa ! 
“Que bien una corona vendría en esta sien! 

“Cuan dulce es tu mirada ! Tú no eres una Diosa, 
“Pero algo eres al menos mas bello que mujer.” 

Con tu amor, entusiasmado, 

Fué mui feliz á tu lado; 

Fué también mui desgraciado, 

Bien — ya todo se acabó. . . . 

Mañana también la historia 
De aquellos dulces momentos, 

Se acabará en tu memoria, 

Sin fuerza los juramentos 
Que de tu lábio escuchó. 




Digitized by v^ooQle 



ARMONIAS» 


Oh! no te ofendas, Teresa! 
Todo en la naturaleza 
Nace y muere con presteza 
Por una lei eternal ! 

Y en el corazón humano, 

Solo hai un amor tan fuerte, 
Que pasa puro y lozano 
Desde la vida á la muerte, 

Y es el amor maternal! 

Solo también cuando el seno, 
Siempre de suspiros lleno, 

Está tragando el veneno 
De la horfandad y el dolor; 

Queda en la memoria fijo 
Aquello que antes solía, 

Como bálsamo prolijo, 

Curar la melancolía 
Que nace del desamor. 

Mas tu eres mujer y hermosa, 
Mui sensible y jenerosa, 

Para que pueda ominosa 
Ser la suerte para tí. 

Tu olvidarás al proscrito ; 

No importa: gracias, señora, 
Por aquel tiempo bendito .... 
Un mes, un dia, una hora, 

Él te lo agradece* sí. 



184 


ARMONIAS. 


Bajo de cielos estraños 
Él transita ha muchos años 
Camino de desengaños 
En su triste juventud, 

Para poder en la vida 
Sorprenderse con despecho, 

Al ver que la mas querida 
Mujer de su ardiente pecho 
Le guardó una ingratitud. 

Y mas que en el mar arenas, 
En su corazón hai penas 
Para poder las amenas 

Horas de amor olvidar 

Ya está contento el destino, 
Ya son horas del pasado, 

Ya suspira el Peregrino 
Por el viento acariciado, 

En los brazos de la mar. (*) 


(*) Véase al fin de las Armonías los “Pensamientos á Te- 
resa.” 



Digitized by v^ooole 



ARMONIA V MUSIRA-SEPTIMA. 


iA 2áiA 

CONDESA DE WALEWSKI. 


Digitized by 


Google 



f 


Digitized by Coocje 



A LA SEÍÍORA 




Montevideo, Julio 31 de 1847. 


A, señora, entre vos y los proscritos 
Hai algo de común que os simpatiza — 
Lazos cuando mas tristes mas benditos : 

Pila donde el mortal se fraterniza : 


Union de que hace el corazón alarde ; 
Pura como el rocío de la aurora; 

Triste como las sombras de la tarde — 
Fraternidad de lágrimas, señora. 


Digitized by v^ooQle . 


188 


ARMONIAS. 


Ni en vos ni en ellos la memoria un dia 
Podrá olvidar á la arjentina playa : 

Ni el alma nunca suspirar podría 

Sin que un suspiro á Buenos Aires vaya. 


Parece que esa patria hubiera sido 
Por el Jénio del mal arrebatada 
De los brazos del Anjel, descendido 
A velarla en su cuna inmaculada. 


Y que allí do no alcanzan los tiranos ; 
Naturaleza con su brazo alcanza, 

Y en las obras mas puras de sus manos 
Se cumple alguna májica venganza ! 


Vos, señora, nacida bajo un cielo 
Do siempre el iris y la aurora víais, 
Recien alzando el nacarado velo 
De vuestra juventud ¿llorar sabíais? 


Ah! llegasteis allí! y en vuestra suerte 
Las flores con el llanto descoloran ; 

Que en esa tierra de infortunio y muerte 
Hasta las piedras insensibles lloran. 


Digitized by v^.ooQle 



ARMONIAS. 


189 


Disteis un ánjel á la patria mia ; 
Pero al arrullo del materno anhelo 
La tempestad del Plata respondía, 

Y asustado el querub volóse al cielo. 


Llanto de madre vuestros ojos dieron ; 
Y, asida al corazón la suerte ingrata, 
Lágrimas y jemidos se perdieron 
Entre las brisas del salvaje Plata. 


Yed ¡ay! señora, en vuestro propio llanto 
El llanto de mil madres aijentinas. 

¿Donde sus hijos- son? Ah! como es santo 
El duelo de esas almas peregrinas ! 


Allí donde perdisteis vuestra hija, 
Allí arrancados de sus brazos fueron ; 
Y allí donde llorasteis tan prolija, 
Sobre sangre sus lágrimas corrieron. 


Mas vos, al menos, llorareis amores, 
Libre, en la urna vuestros ojos fijos; 

Y ellas no pueden ni tejerles flores, 
Ellas no pueden ni llorar sus hijos. 


Digitized by 


Google 



190 


ARMONIAS. 


Ay, señora I tened en la memoria 
Que esa patria infeliz que veis en luto, 
Llorando siempre su perdida gloria, 
Miró nacer á vuestro tierno fruto. 


Que allí, en el lábio maternal bebisteis 
Su primer respirar, su primer grito : 

Que allí, en el brazo maternal sentisteis 
El primer sueño de su ser bendito. 


Que ella en los cielos arjentinos mora : 
Que allí os la diera Dios, y á Dios entonce 

Por su patria infeliz rogad, señora 

Súplica de mujer conmueve al bronce. 


Ama una madre hasta la pobre lana 
Que ha cubierto á sus hijos en la cuna, 
Cómo no amar la patria donde ufana 
Les vio nacer, por mal, ó por fortuna? 


¿Cómo no amarla vos, si sois nacida— 
Brillante flor del Alpes italiano — 

Donde ésa voz : la patria, es voz de vida 
Con que abre y late el corazón temprano? 


Digitized by v^ooQle 


« DE LAS ARMONÍAS 

DEL 


Introducción eaj. I 

1. » Al 25 de Mayo de 1841 5 

2. a Recojimiento 21 

3. a Amor 29 

4. a Sueños 33 

5. a Los tres instantes 41 

6. a Cristóbal Colon 47 

7. a Ayer y hoi 55 

8. a En un álbum 59 

9. a Al sol 33 

10. a Adiós á Montevideo 69 

11. a En un álbum 75 

12. a Canto del poeta 79 

T. i. 13 


Digitized by v^ooQle 



194 


ÍHDtCE. 


13. a Ilusión paj. 87 

14. a En la tumba de un niño 93 

15. a A Rosas 97 

16. a Desencanto 109 

17. a Ráfaga 123 

18. a El reloj 129 

19. a Una lágrima de amor 135 

20. a Canto del peregrino 139 

21. a En una cartera 145 

22. a A Dios 149 

23. a A tí;... 157 

24. a Canto del trovador 161 

25. a A Buenos Aires 165 

26. a A Teresa 175 

27. a A la señora condesa de Walewski. 185 


Qigilizad by 


Google _ 



Digitized by v^oosle 


Digitized by 


A&AIOXIAS. 


101 


Oh, y no el amarla vuestro pecho sienta ; 
Porque esa patria que en cadenas llora, 

Es el diamante que en su sien ostenta 
Esta viijen América, señora. 


Mas, cual murió al nacer la flor preciosa 
Que hoi llena de dolor vuestra memoria, 
De esa patria también, en noche umbrosa, 
Murió al nacer el fruto de su gloria. 


Mas, cual vendrán un dia á vuestro seno 
Consolación y frutos venturosos, 

A esa patria vendrá, limpio y sereno, 

Cielo de paz, y tiempos deliciosos. 


Rogad, señora, por la patria aquella 
Do vuestra hija amaneció á la vida; 
Acaso, un dia, cuando os hablen de ella, 
“Fuésu patria ” diréis envanecida. 


Si hoi todos la abandonan en su duelo, 
Quédele al menos la plegaria pura 
De aquellos que conservan en el cielo 
Anjeles que comprenden su amargura. 


Digitized by v^ooQle 



19*2 


ARMONIAS. 


Ellos á Dios le contarán de hinojos 
El ¡ ay! del mundo que á los cielos llega; 
Y allí, á la luz de sus benignos ojos, 

Ya vuestra hija por su patria ruega. 




Digitized 


zed by Gock e 



r 


Digitized by Google 




HOME USE 


CIRCULATION DEPARTMENT 


MAIN LIBRARY 

This book is due on the last date stamped below. 
1-month loans may be renewed by calling 642-3405. 
6-nenth loans may be recharged by bringing boofcs 
to Circulation Desk. 

Renewals and recharges may be made 4 days prior 
to due date. 

ALL BOOKS ARE SUBJECT TO RECALL 7 DAYS 
AFTER DATE CHECKED OUT. 



LD21— A30m-7,’73 
(R2275*10)476— A-S2 


General Library 
Unlversity of California 



t.T) 2lA— 60 ih-4,’64 
(E4555s10)476B 


General Library 
University of California 
Berkeley 


Digitized by 


GoogJ 



Digitized by v^ooQle